Oferta de cocidos

La cocina y el fogón, como sucede en casi todo el mundo desde que se asumió la costumbre de comer más alimentos cocidos que crudos, son el eje de los hogares michoacanos de todos los niveles sociales. Hasta hace poco, el fogón atizado con leña; la olla de barro donde se cocían maíz y frijoles; las c...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Luis González y González
Tipo de recurso: capítulo de libro
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2021
País:México
Institución:El Colegio de Michoacán
Repositorio:Repositorio Institucional de COLMICH
Idioma:español
OAI Identifier:oai:colmich.repositorioinstitucional.mx:1016/1491
Acceso en línea:http://colmich.repositorioinstitucional.mx/jspui/handle/1016/1491
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:info:eu-repo/classification/LEMB/Gastronomía
info:eu-repo/classification/LEMB/Cocina -- Michoacán
info:eu-repo/classification/LEMB/Comidas y Banquetes -- Michoacán
info:eu-repo/classification/LEMB/Michoacán -- Vida Social y Costumbres
info:eu-repo/classification/cti/5
info:eu-repo/classification/cti/63
info:eu-repo/classification/cti/6301
Descripción
Sumario:La cocina y el fogón, como sucede en casi todo el mundo desde que se asumió la costumbre de comer más alimentos cocidos que crudos, son el eje de los hogares michoacanos de todos los niveles sociales. Hasta hace poco, el fogón atizado con leña; la olla de barro donde se cocían maíz y frijoles; las cazuelas de las fritangas; el metate de piedra en que se remolía el nixtamal; el comal de las tortillas; el molcajete donde se machacaban los chiles para hacer salsas picantes y otros artefactos, eran los muebles de más uso en la mayoría de los hogares. Entonces la vida doméstica se inauguraba cada 24 horas con el regreso de la luz del sol que lo inundaba todo, el güiri-gúiri de los pájaros, con los humos discretos que despedían los fogones y con los cánticos de las mujeres mientras echaban tortillas. Merecen un estudio a fondo la variedad de cocinas y fogones michoacanos.