Prácticas para el desarrollo del color en uvas de mesa de variedades coloridas: una revisión

El color de cubrimiento de la baya, además del contenido de azúcar, constituyen los parámetros de calidad más importantes en uvas rojas para mesa. Ambas características empiezan a manifestarse a partir de la etapa de envero; donde el cambio de color empieza a ser visible por la degradación de clorof...

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Detalles Bibliográficos
Autores: L. del C. González-García, R. Báez-Sañudo, J. N. Mercado-Ruiz, J. M. García-Robles
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2020
País:México
Institución:Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C.
Repositorio:Redalyc-CIAD
OAI Identifier:oai:redalyc.org:81365122002
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=81365122002
https://www.redalyc.org/journal/813/81365122002/
https://www.redalyc.org/journal/813/81365122002/html/
https://www.redalyc.org/journal/813/81365122002/81365122002.epub
https://www.redalyc.org/journal/813/81365122002/movil
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Agrociencias
Uvas rojas
uva de mesa
inducción de color
reguladores de crecimiento
Descripción
Sumario:El color de cubrimiento de la baya, además del contenido de azúcar, constituyen los parámetros de calidad más importantes en uvas rojas para mesa. Ambas características empiezan a manifestarse a partir de la etapa de envero; donde el cambio de color empieza a ser visible por la degradación de clorofila y por la biosíntesis de pigmentos, especialmente antocianinas, que proporcionarán el color característico de las distintas variedades de uva de mesa. Sin embargo, el contenido de antocianinas en la baya varía de acuerdo al cultivar y la zona de producción (temperatura, luz y humedad relativa). Por lo tanto, los productores tienen que buscar como subsanar esta variabilidad mediante la implementación de distintas prácticas culturales en sus viñedos, así como la aplicación precosecha de productos químicos como liberadores de etileno y de reguladores de crecimiento. A pesar de que el empleo de prácticas culturales favorece algunas características de la uva, también afectan el rendimiento y la calidad. Asimismo, la aplicación de tratamientos químicos con el etefón y ácido abscisico, han logrado colorear la baya, pero con resultados variables en cuanto a cobertura uniforme, residualidad y costo por aplicaciones repetidas. Debido a la restricción de uso impuesta a la aplicación de Etefón por su residualidad en las bayas en mercados internacionales como Estados Unidos y Europa, es imprescindible la búsqueda de alternativas para mejorar el color de esta fruta. Por ello, los compuestos naturales como metil jasmonato, oligosacáridos derivados de pectina y ácido salicílico, emergen como tratamientos alternativos y prometedores. Sobre todo, este último, en donde con una sola dosis ha logrado efectos similares en cubrimiento de color en bayas a los alcanzados con aplicaciones repetidas de etefón.