¿LA PAZ O LA GUERRA? ¿AHORA O NUNCA?

Para lograr la paz mundial, es necesario impulsar una cultura de paz en todas las naciones y reemplazar definitivamente la cultura de guerra que todavía predomina en los gobiernos nacionales en las Américas, Asia, África, Europa Occidental, Europa Oriental y Oceanía. Pero como los estados no han sid...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Stewart Linklater, William Donald; Pontificia Universidad Católica del Ecuador
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2019
País:México
Institución:UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
Repositorio:Patrimonio: economía cultural y educación para la paz (MEC-EDUPAZ)
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ojs.phoenicis.tic.unam.mx:article/68924
Acceso en línea:http://mec-edupaz.unam.mx/index.php/mecedupaz/article/view/68924
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Lingüística; Lengua; Traducción; Comunicación Intercultural; Relaciones Internacionales
Cross Cultural Communication; Lengua; Sociedad y Comunicación Intercultural
Descripción
Sumario:Para lograr la paz mundial, es necesario impulsar una cultura de paz en todas las naciones y reemplazar definitivamente la cultura de guerra que todavía predomina en los gobiernos nacionales en las Américas, Asia, África, Europa Occidental, Europa Oriental y Oceanía. Pero como los estados no han sido capaces de hacerla después de siglos de conflicto e incomprensión ¿quién o quiénes sería capaz o capaces de liderar esta iniciativa?En los últimos tiempos, la sociedad civil ha mostrado liderazgo al respecto. Los principales movimientos sociales que han tenido un impacto en las sociedades en camino a cambios sociales han podido realizar liderazgo al nivel local en consulta con las autoridades locales. Incluyen a los representantes de obreros, mujeres, ambientalistas, indígenas, religiosos, profesores, activistas de derechos humanos, por desarme y paz, entre otros, representados en el Foro Social Mundial. De todas maneras, hace falta medir mejor el progreso de una cultura de paz en cada localidad con la elección de una comisión independiente de la cultura de paz. Esta comisión debería contar con miembros prominentes de diferentes áreas de saber para realizar un proceso de evaluación educativa y participativa al menos cada año. De acuerdo con David Adams, ex director de la Unidad para el Año Internacional de la Cultura de Paz (2000), existen algunos programas donde los ciudadanos podrían participar, en educación, seguridad y desarme, en el libre flujo de información, en participación democrática, en igualdad de la mujer, en desarrollo sostenible, derechos humanos y en comprensión, tolerancia y solidaridad. Dentro de los programas mencionados, habría que pensar en las políticas y programas que han sido exitosos en años recientes y medir su efectividad especialmente en los distintos barrios. Con esta base, sería más posible establecer una continuidad de estos programas y políticas a futuro y a corto y largo plazo. Después, se podría vincular las comisiones establecidas con las de otras naciones con el propósito de intercambiar recursos y prácticas. De esta manera, se cultivarán las bases de un nuevo orden mundial de la cultura de paz en un intento serio de sustituir la cultura de guerra.