EL arte rupestre del Curutarán

En 1968 Descubrimos una serie de petroglifo, cerca de doscientos, en el cerro del Curutarán, a dos kilómetros de Jacona, en el distrito de Zamora, Michoacán. En este artículo se mostrará la variedad de diseños de algunos de ellos (aproximadamente 40 seres humanos y 40 animales) además de su interpre...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Fernando Horcasitas Pimentel, Francisco Miranda
Tipo de recurso: capítulo de libro
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2004
País:México
Institución:El Colegio de Michoacán
Repositorio:Repositorio Institucional de COLMICH
Idioma:español
OAI Identifier:oai:colmich.repositorioinstitucional.mx:1016/1004
Acceso en línea:http://colmich.repositorioinstitucional.mx/jspui/handle/1016/1004
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:info:eu-repo/classification/LEMB/Arte Rupestre
info:eu-repo/classification/LEMB/Petroglifos -- Michoacán
info:eu-repo/classification/LEMB/Cerro Curutarán (Michoacán, México)
info:eu-repo/classification/cti/4
info:eu-repo/classification/cti/51
info:eu-repo/classification/cti/5102
Descripción
Sumario:En 1968 Descubrimos una serie de petroglifo, cerca de doscientos, en el cerro del Curutarán, a dos kilómetros de Jacona, en el distrito de Zamora, Michoacán. En este artículo se mostrará la variedad de diseños de algunos de ellos (aproximadamente 40 seres humanos y 40 animales) además de su interpretación. Curutarán es una palabra de origen Tarasco. El profesor Máximo Lathrop, de Cherán, Michoacán, nos sugiere que puede estar compuesta de las siguientes partículas: c’uru (codorniz) y haran (lugar de). Así que C’ur’utaran sería “el lugar de las codornices” (Lathrop, comunicación personal, 1969).