Estado y antropología en México y Estados Unidos: reflexiones sobre los Proyectos Tarascos

La relación entre “el Estado y la antropología”, particularmente en cuanto a su relevancia para el desarrollo del trabajo antropológico en Michoacán, puede ser entendida mediante un análisis del Proyecto Tarasco, que efectivamente incluyó distintos episodios de trabajo de campo y distintos propósito...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Robert Van Kemper
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2011
País:México
Institución:El Colegio de Michoacán
Repositorio:Repositorio Institucional de COLMICH
Idioma:español
OAI Identifier:oai:colmich.repositorioinstitucional.mx:1016/1471
Acceso en línea:http://colmich.repositorioinstitucional.mx/jspui/handle/1016/1471
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:info:eu-repo/classification/LEMB/Etnología -- Tzintzuntzan, Michoacán
info:eu-repo/classification/LEMB/Tzintzuntzan, Michoacán -- Vida Social y Costumbres
info:eu-repo/classification/LEMB/Purépechas -- Condiciones Sociales
info:eu-repo/classification/cti/4
info:eu-repo/classification/cti/51
info:eu-repo/classification/cti/5102
Descripción
Sumario:La relación entre “el Estado y la antropología”, particularmente en cuanto a su relevancia para el desarrollo del trabajo antropológico en Michoacán, puede ser entendida mediante un análisis del Proyecto Tarasco, que efectivamente incluyó distintos episodios de trabajo de campo y distintos propósitos académicos y políticos. Estos proyectos –incluyendo los de Sáenz en Carapan, Swadesh en Paracho, Beals en Cherán y Foster en Tzintzuntzan– representaron una convergencia producto de los intereses de los gobiernos de México y Estados Unidos; una convergencia surgida, sin duda, de las circunstancias especiales de esa época, es decir, fines de la Gran Depresión y el periodo de la Segunda Guerra Mundial. Estos trabajos se realizaron gracias al sustancial apoyo económico y logístico proveído por numerosas agencias gubernamentales, tanto en México, como en Estados Unidos. En este sentido, los antropólogos que participaron en el Proyecto Tarasco no fueron simples “intermediarios intelectuales”, sino “intermediarios institucionales” en su papel de agentes de sus respectivos gobiernos.