Integración de los modelos Cognitivo-Conductual y Centrado en Soluciones en un caso clínico con diagnóstico en Distimia

La distimia se define por un patrón crónico de alteración del comportamiento, caracterizado por un estado de ánimo depresivo persistente experimentado de forma continua durante la mayoría de los días. Por lo que se considera que puede afectar a diversas áreas en la vida de los pacientes, así como re...

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Detalles Bibliográficos
Autor: García Martín, Sara
Tipo de recurso: tesis de maestría
Fecha de publicación:2019
País:España
Institución:Universidad Miguel Hernández de Elche
Repositorio:REDIUMH. Depósito Digital de la UMH
OAI Identifier:oai:dspace.umh.es:11000/5898
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11000/5898
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Distimia
Ansiedad
Depresión
TerapiaCognitivo-Conductual
Autoestima
CDU::1 - Filosofía y psicología::159.9 - Psicología
Descripción
Sumario:La distimia se define por un patrón crónico de alteración del comportamiento, caracterizado por un estado de ánimo depresivo persistente experimentado de forma continua durante la mayoría de los días. Por lo que se considera que puede afectar a diversas áreas en la vida de los pacientes, así como relacionarse con problemas en la salud, relaciones sociales y laborales. En el presente trabajo se expone el análisis de un caso, de una mujer de 28 años, casada y con cuatro hijos, que acude a la consulta de psicología tras referir sentir sentimientos de tristeza, desesperación y desinterés generalizado, debido a su situación familiar. El objetivo que se planteó fue reducir la sintomatología ansioso-depresiva y aumentar la autoestima de la paciente tras la intervención. Para ello, durante la intervención se emplearon técnicas que permitiesen abordar las conductas-problema integrando los enfoques cognitivo-conductual (TCC) y centrado en soluciones (TCS), ya que recientemente se ha demostrado que la combinación de estos modelos resulta favorable en intervenciones psicológicas; por lo que se emplearon técnicas tales como la psicoeducación, relajación y respiración, proyección al futuro, escalas de avance, reestructuración cognitiva y autoestima. Para comprobar la efectividad del tratamiento, durante el proceso de evaluación, se pasaron distintas pruebas psicológicas antes y después de la intervención, con el fin de conocer si las hipótesis planteadas al inicio de la intervención se cumplían tras el tratamiento psicológico. Finalmente, se comprobó que se cumplieron las hipótesis planteadas en las variables Ansiedad-Rasgo, Depresión y Autoestima.