Emoción, activación y trastornos del sueño

Entre las explicaciones teóricas acerca de la génesis y mantenimiento del sueño, el exceso de activación (somática, cognitiva o emocional) ha sido una de las más significativas, al mismo tiempo que una de las que ha generado un número más considerable de formas de intervención comportamental. La más...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Chóliz Montañés, Mariano
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:1994
País:España
Institución:Universidad de Murcia
Repositorio:DIGITUM. Depósito Digital Institucional de la Universidad de Murcia
OAI Identifier:oai:digitum.um.es:10201/10080
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10201/10080
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Insomnio
Ansiedad
CDU::1 - Filosofía y psicología::159.9 - Psicología
Descripción
Sumario:Entre las explicaciones teóricas acerca de la génesis y mantenimiento del sueño, el exceso de activación (somática, cognitiva o emocional) ha sido una de las más significativas, al mismo tiempo que una de las que ha generado un número más considerable de formas de intervención comportamental. La más clásica de ellas es la hipótesis de la activación somática, que asume que los insomnes manifiestan una actividad fisiológica y motora excesiva que antagoniza con la conciliación del sueño. No obstante, no existe mucha evidencia experimental que avale el hecho de que el insomnio sea debido exclusivamente a un exceso de activación fisiológica, sino que se ha demostrado que tanto la activación cognitiva como la emocional también ejercen un papel de extraordinaria relevancia en la génesis y mantenimiento de las dificultades del sueño. Así, una actividad mental excesiva al tiempo de dormir, preocupaciones, pensamientos intrusivos, ansiedad o depresión pueden precipitar y mantener los trastornos del sueño.