Romper el Marco. Memoria y producción artística en la postdictadura uruguaya 1985-2005

[spa] La presente tesis doctoral titulada Romper el Marco. Memoria y producción artística en la postdictadura uruguaya 1985-2005 gira en torno a la relación entre memoria y prácticas artísticas en el marco de la postdictadura uruguaya. Situada en un campo interdisciplinario que incluye tanto los Est...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Medici, Antonella
Tipo de recurso: tesis doctoral
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2019
País:España
Institución:Universidad de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de la UB
OAI Identifier:oai:diposit.ub.edu:2445/171879
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/2445/171879
http://hdl.handle.net/10803/669958
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Art contemporani
Art llatinoamericà
Uruguai
Contemporary art
Latin American art
Uruguay
Faedo, Horacio, 1928-
1985-2005
Descripción
Sumario:[spa] La presente tesis doctoral titulada Romper el Marco. Memoria y producción artística en la postdictadura uruguaya 1985-2005 gira en torno a la relación entre memoria y prácticas artísticas en el marco de la postdictadura uruguaya. Situada en un campo interdisciplinario que incluye tanto los Estudios de Memoria, los Estudios Visuales y la Historia del Arte, como también las teorías sobre el testimonio, la experiencia concentracionaria y la tortura, esta tesis se centra en estudiar los regímenes estéticos que operan alrededor de las experiencias límite de la dictadura cívico-militar (1973-1985) -como la prisión política, la tortura y la desaparición- en las prácticas artísticas de la postdictadura uruguaya, periodo que situamos entre 1985 y 2005. El objetivo de esta tesis es elaborar un análisis de las relaciones entre memoria y trauma desde la práctica artística en postdictadura a través del trabajo de una serie de artistas y creadores que consideramos paradigmáticos -Horacio Faedo, Luis Camnitzer, Clemente Padín, Ernesto Vila y Jorge Tiscornia- cuyo trabajo nos permite investigar sobre la dimensión política de la memoria en este contexto. Para el caso uruguayo, pensar el lapso que va de 1985 a 2005 como período postdictatorial centra la atención en el legado de la dictadura y las transformaciones con respecto a dicho tiempo histórico. La coyuntura fragmentaria postdictatorial, consecuencia de la desestructuración social provocada por la prisión política, la tortura, la desaparición, el exilio y el insilio, hizo que las formas de elaboración cultural y estética de la memoria también estuviesen relacionadas a estos fenómenos y sus efectos en la reconfiguración de las subjetividades políticas y colectivas. A diferencia del frenetismo de los productos derivados del “boom” de la memoria que inundaron los años noventa en países como Alemania, Estados Unidos o Argentina, en el contexto uruguayo no hubo un “exceso” ni una “hipertrofia” de la memoria, aludiendo a Todorov y a Huyssen, sino que ha existido una lucha desde los inicios de la transición democrática por el derecho y la legitimidad de la palabra. Muchas de las prácticas artísticas que se han desarrollado desde entonces han enfatizado dichas tensiones y materializado la pluralidad y complejidad de la memoria del pasado reciente frente a las políticas oficiales del postconflicto en esta geografía. En esta tesis entendemos que para la producción artística uruguaya del período postdictatorial la memoria no compone un tema sobre el cual trabajar, sino que constituye un lugar de enunciación, un sistema discursivo y estético que es un posicionamiento político en sí mismo. La hipótesis de partida para esta investigación se basa en la consideración de la práctica artística como ejercicio estético y político, como forma de resistencia y como forma de memoria. La producción artística como lugar de memoria tendrá la capacidad de elaborar diversos procesos de sutura, tanto en el plano de lo subjetivo y colectivo, que será, a su vez, parte constitutiva de la dimensión política de estos regímenes estéticos. El período postdictatorial estará atravesado por modos particulares de abordar, desde la producción artística, la desarticulación de lo social, lo subjetivo, lo afectivo, lo político y lo identitario. Entender el golpe de Estado como “quiebre de la representación” implica asumir la necesidad de construcción de nuevos sistemas y configuraciones de lo sensible que, en la postdictadura deberá plantearse, además, en un escenario radicalmente diferente, definido por la coyuntura del neoliberalismo y de la globalización.