Marcadores inflamatorios en los trastornos de la conducta alimentaria en relación a los antecedentes traumáticos y otros parámetros clínicos

Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son un grupo de enfermedades mentales de etiología por el momento desconocida, aunque se presupone, como en la mayoría de los trastornos psiquiátricos, la participación de múltiples factores biológicos y psicosociales. Se caracterizan por una alteració...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Rodríguez Quiroga, Alberto
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/21882
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/21882
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:616.89-008.441.42(043.2)
Trastorno de la conducta alimentaria
anorexia nerviosa
bulimia nerviosa
marcadores inflamatorios
trauma infantil
maltrato infantil.
Eating disorders
anorexia nervosa
bulimia nervosa
inflammatory markers
childhood trauma
child abuse
Dietética y nutrición (Medicina)
Psiquiatría
3206 Ciencias de la Nutrición
3211 Psiquiatría
Descripción
Sumario:Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son un grupo de enfermedades mentales de etiología por el momento desconocida, aunque se presupone, como en la mayoría de los trastornos psiquiátricos, la participación de múltiples factores biológicos y psicosociales. Se caracterizan por una alteración persistente en los hábitos alimentarios que resulta en una afectación en la salud física o en el funcionamiento psicosocial (A.P.A. DSM-V, 2013). El inicio tiene lugar habitualmente durante la adolescencia, y se presenta con mayor frecuencia en mujeres. Los diferentes estudios realizados hasta la fecha han identificado una serie de alteraciones en los mecanismos neurales que sustentarían al síndrome clínico descrito en los pacientes con TCA. Sin embargo, las relaciones causales entre cambios cerebrales y síndrome clínico no están claras, porque es difícil diferenciar las alteraciones primarias de los fenómenos secundarios, teniendo en cuenta que la malnutrición asociada puede producir cambios en la función neuroinmunoendocrina y que algunas de las disfunciones encontradas pudieran ser propias de la disregulación del afecto o del control de impulsos, que también aparecen alteradas en estos pacientes. Los trastornos de la conducta alimentaria tienen la tasa de mortalidad más alta de entre todos los trastornos psiquiátricos. Al ser enfermedades que pueden adoptar un curso crónico, también tienen implicaciones económicas en lo referente a los costes por pérdida de calidad de vida, los costes por pérdidas de producción, los costes de capital humano o los costes sanitarios o de rehabilitación. Dado que no existen tratamientos específicos porque no se conoce completamente la etiopatogenia del trastorno, toda investigación encaminada a mejorar la comprensión y entendimiento de estos trastornos está justificada...