La justicia en el debido proceso: estudio de caso a la luz del humanismo, la literatura y la doctrina

El Caso Suing-Durango trata sobre la resolución por la cual dos jueces nacionales fueron destituidos de sus cargos bajo el supuesto de haber dictado un mandato jurisdiccional carente de motivación y con error inexcusable, en el recurso de casación No. 479-2012 del juicio OCP vs. SRI. La ausencia de...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Tejada Rivadeneira, Andrés Vinicio
Tipo de recurso: tesis de maestría
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2015
País:Ecuador
Institución:Universidad Andina Simón Bolivar
Repositorio:Repositorio Universidad Andina Simón Bolivar
Idioma:español
OAI Identifier:oai:repositorio.uasb.edu.ec:10644/5634
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10644/5634
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:ADMINISTRACIÓN DE JUSTICIA
DEBIDO PROCESO
TEORÍA DEL DERECHO
ARGUMENTACIÓN JURÍDICA
ESTUDIOS DE CASOS
Descripción
Sumario:El Caso Suing-Durango trata sobre la resolución por la cual dos jueces nacionales fueron destituidos de sus cargos bajo el supuesto de haber dictado un mandato jurisdiccional carente de motivación y con error inexcusable, en el recurso de casación No. 479-2012 del juicio OCP vs. SRI. La ausencia de motivación como falta disciplinaria grave es fundada bajo el alegato que los jueces se han apartado de líneas jurisprudenciales de casos considerados similares. El error inexcusable como falta disciplinaria gravísima es acusado que fue cometido por Suing y Durango por concluir que la transacción dada entre OCP Ecuador y su matriz en islas Cayman no fue “subcapitalización”. La búsqueda de la justicia en el Caso Suing-Durango es alentada a encontrarla en los postulados del debido proceso que fueron parte de la litis, con especial atención en la motivación. Este punto es de cardinal importancia para llegar a nuestro concepto de justicia; visto como el reconocimiento de los derechos innatos de las personas y de los que el Estado es su mero organizador. El humanismo nos coloca en una posición de iguales en varios niveles que nos permite matizar al análisis con la lógica formal e informal. La lógica formal está orientada por la filosofía y la doctrina jurídica de la que se afirma que un administrador de justicia a quien “nada humano le es ajeno” por convicción sujetará una posición filosófica empirista o racionalista de la vida, la cual será articulada con una visión tradicionalista del derecho (positivismo jurídico) o heterodoxa de la justicia (derecho natural), para arrojar luces enmarcadas en establecer ¿Cuándo un mandato es justo, ético y motivado? La literatura utiliza la lógica informal que a modo de arte toca desde la casuística aquellos sentimientos que nos permiten inducir cuando una situación es justa. Se propone el empleo de un método como patrón para medir si un mandato posee una argumentación suficiente o una motivación adecuada. Para ello se cotejará que la parte motiva de la decisión final se encuentre en armonía con los postulados de la escuela jurídica y la posición filosófica a la cual el administrador de justicia estará identificado por su forma de ver la vida.