Guilherme de Ockham: contra a Idea como exemplar

En las obras de Guillermo de Ockham, la noción de "Idea" aparece exclusivamente en contexto teológico. Ockham reservó ese término solamente para la psicología de la divinidad, tema medieval por excelencia, y para el conocimiento humano usó otra terminología. En verdad, no hizo más que ceñi...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Fernández, Carolina Julieta
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2010
País:Argentina
Institución:Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas
Repositorio:CONICET Digital (CONICET)
Idioma:portugués
OAI Identifier:oai:ri.conicet.gov.ar:11336/192171
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11336/192171
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Guillermo de Ockham
Ideas
Teología
Duns Scotus
https://purl.org/becyt/ford/6.3
https://purl.org/becyt/ford/6
Descripción
Sumario:En las obras de Guillermo de Ockham, la noción de "Idea" aparece exclusivamente en contexto teológico. Ockham reservó ese término solamente para la psicología de la divinidad, tema medieval por excelencia, y para el conocimiento humano usó otra terminología. En verdad, no hizo más que ceñirse al uso predominante del término "idea" durante el medioevo. Si no se puede afirmar categóricamente que fueron los modernos, y sobre todo Descartes, con sus "ideas claras y distintas", los primeros que usaron la palabra "idea" para referirse al conocimiento humano, cuando menos, se puede decir que hubo escasos antecedentes de ello entre los autores medievales. Presumiblemente, esto se haya debido a que en los textos medievales dominó el sentido platónico del término, que fue definitivamente incorporado a la terminología filosófico-teológica cuando s. Agustín habló de las Ideas en el Verbo divino. La caracterización agustiniana de las Ideas como múltiples ejemplares, formas o razones de las criaturas, coeternas a Dios e inengendradas como Él, quien crea las cosas contemplando tales ejemplares, como ciñéndose a ellos, de modo análogo a un artesano, se volvieron lugares comunes con el correr de los siglos. El clásico tema de las Ideas es una versión más del problema de cómo se relacionan la unidad y la multiplicidad: todos parecieron acordar en que, en tanto y en cuanto la divinidad se relaciona productivamente con la multiplicidad del mundo, debía hablarse, en algún sentido, de una multiplicidad en la unidad divina, sobreentendiendo que semejante mediación sería garantía de la racionalidad de la creación. Precisamente, una interpretación tan singularmente antirrealista de las Ideas divinas como la que proporcionó Ockham da ocasión de formular una cuestión clásica en los estudios sobre el VenerabilisInceptor: cuál sería, para él, el fundamento de la racionalidad del mundo.