Erección de obispados en el siglo XVIII. El obispado de Valles

El Nuevo Mundo –que se abrió día tras día a los asombrados ojos de los conquistadores y ensanchó el imperio de unos atónitos monarcas que en menos de tres décadas ampliaron sus dominios como no lo pudieron hacer en varias centurias las más poderosas dinastías–, vio en su desarrollo probar diversas f...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: de la Torre Villar, Ernesto
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:1970
País:México
Institución:UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
Repositorio:Estudios de Historia Novohispana
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ojs.pkp.sfu.ca:article/3218
Acceso en línea:https://novohispana.historicas.unam.mx/index.php/ehn/article/view/3218
Access Level:acceso abierto
Descripción
Sumario:El Nuevo Mundo –que se abrió día tras día a los asombrados ojos de los conquistadores y ensanchó el imperio de unos atónitos monarcas que en menos de tres décadas ampliaron sus dominios como no lo pudieron hacer en varias centurias las más poderosas dinastías–, vio en su desarrollo probar diversas formas de gobierno, desde las que derivaban del medioevo, algunas feudales y señoriales, otras democráticas ajustadas a las innovaciones de la modernidad, hasta aquellas que representaron poderosos cambios en la mentalidad y en la organización política y económica como fue el centralismo absolutista que tantas instituciones creó y modificó en el siglo XVIII. Gubernaturas, capitanías generales, adelantamientos, audiencias, virreinatos, intendencias, y en la organización religiosa, más conservadora, provincias, custodias, diócesis, arquidiócesis, abadías se establecieron a manera de intentos y tuvieron muchas veces jurisdicciones territoriales inciertas e imprecisas.