El estudiante adulto en la era digital

A partir de la década de los noventa, la tecnología se ha instalado con fuerza en nuestras vidas y ha penetrado en todos los contextos y transformado nuestros hábitos cotidianos, generando nuevas necesidades, actitudes y retos; asimismo, ha impactado a la universidad en su concepción, lenguaje, estr...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Parra de Marroquín, Omayra
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2010
País:México
Institución:UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA
Repositorio:Apertura. Revista de Innovación Educativa
Idioma:español
OAI Identifier:oai:udgvirtual.udg.mx:article/1189
Acceso en línea:http://www.udgvirtual.udg.mx/apertura/index.php/apertura/article/view/1189
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:educación
era digital; TIC; educación virtual; inmigrantes digitales; nativos digitales
Descripción
Sumario:A partir de la década de los noventa, la tecnología se ha instalado con fuerza en nuestras vidas y ha penetrado en todos los contextos y transformado nuestros hábitos cotidianos, generando nuevas necesidades, actitudes y retos; asimismo, ha impactado a la universidad en su concepción, lenguaje, estructura, procesos y relaciones. No obstante, las experiencias de educación virtual en el mundo son relativamente recientes, sobre todo en Latinoamérica, donde ni docentes ni estudiantes virtuales cuentan con estereotipos, se están haciendo, se están descubriendo, y ello crea interrogantes, incertidumbre acerca de las características de un estudiante virtual. Las tecnologías pueden ser utilizadas en cualquier programa educativo, y en la actualidad están presentes en diversos niveles y contextos, y es posible contar con estudiantes virtuales a nivel escolar, universitario, en formación avanzada, en la empresa y en múltiples experiencias educativas informales. La educación a distancia es una nueva manera de participar en el proceso educativo y por ello conviene reflexionar acerca de quienes buscan aprovechar esta oportunidad nueva y distinta, si se quiere lograr un aprovechamiento real y adecuado de las tecnologías. Sólo así podremos generar ambientes de formación de mayor pertinencia y sentido que respondan a la gran diversidad de necesidades educativas en nuestros países.