Darwinismo y elitismo corporativo

Es común aceptar que la teoría de las élites llegaa los E stados Unidos a mediados de la década de los treinta, con la traducción del Tratado de Sociología General de Pareto (1935) y su inserción —con reservas— en el análisis político de Harold Lassw ell. Pareto traíaa América, según esa versión, lo...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Orozco, José Luis
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2019
País:México
Institución:UNIVERSIDAD NACIONAL AUTÓNOMA DE MÉXICO
Repositorio:Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ojs.pkp.sfu.ca:article/71752
Acceso en línea:https://www.revistas.unam.mx/index.php/rmcpys/article/view/71752
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Darwinismo
elitismo corporativo
teoría de las élites
Descripción
Sumario:Es común aceptar que la teoría de las élites llegaa los E stados Unidos a mediados de la década de los treinta, con la traducción del Tratado de Sociología General de Pareto (1935) y su inserción —con reservas— en el análisis político de Harold Lassw ell. Pareto traíaa América, según esa versión, lo s v ien to s elitistas que en Europa soplaban hacia el fascismo; más como recurso metodológico que como recurso ontológico, Lasswell y sus discípulos lo hallaban útil para descifrar ciertos crucigramas del poder político en los que algunos obtenían algo y lo hacían de alguna manera. B urnham , el “ontologizador” (1941), se veía entonces solamente com o el herético al medio de la izquierda trotskista de los treinta y la rabiosa derecha de lo s cincuen ta. El caso es que, aunque se le considerase marginal en lo sustantivo -político, descriptor en el mejor de lo s casos de la realidad europea posliberal, el elitismo sigue allí un camino que lleva a compatibilizar el “paradigma pluralista” y el “paradigma organizacional” en la “trama científica” de la “poliarquía” de R obert Dahl.