Miedo al otro. Comunicación, poder y representación en una contemporaneidad sobresaltada

Siguiendo las pistas trazadas por la antropología y la comunicación, se aborda la pregunta por el otro, el diferente y, generalmente, excluido. Desde la antropología, se insiste en la invitación para asumir el reconocimiento de la alteridad, como posibilidad y no como desviación o anomalía, en un co...

ver descrição completa

Detalhes bibliográficos
Autor: Reguillo-Cruz, Rossana
Tipo de documento: artigo
Estado:Versão publicada
Data de publicação:2002
País:México
Recursos:Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente
Repositório:Repositorio Institucional del ITESO
Idioma:espanhol
OAI Identifier:oai:rei.iteso.mx:11117/5329
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/11117/5329
Access Level:Acceso aberto
Palavra-chave:Comunicación y Poder
Visibilidad y Exclusión
Medios de Comunicación
Identidad
Representación
Resistencia Cultural
Otredad
Alteridad
Espacio Público
Communication Power; Visibility and Exclusion; Media and Identities; Actor Communicative; Representation; Cultural Resistance; Otherness
Descrição
Resumo:Siguiendo las pistas trazadas por la antropología y la comunicación, se aborda la pregunta por el otro, el diferente y, generalmente, excluido. Desde la antropología, se insiste en la invitación para asumir el reconocimiento de la alteridad, como posibilidad y no como desviación o anomalía, en un contexto violento, excluyente, marcado por los riesgos derivados de la modernidad; y desde la comunicación, se invita a centrar la atención en los dispositivos que reconfiguran la presencia e insistencia de lo otro en un mundo que se juega la supervivencia en su capacidad para otorgar la dimensión incluyente a lo público. El artículo sostiene que sólo con el fenómeno de la globalización se hace evidente una carencia en los estudios sobre comunicación: asumir al actor comunicativo–que desborda lo local y se resiste a dejarse interpretar bajo categorías tradicionales–como problema para la comunicación; este enfoque destaca tres claves para pensarlo: la circulación global de textos, la migración física y simbólica como característica epocal y la producción de una nueva forma de “localidad”; dichos procesos favorecen la irrupción de un otro que no puede ser asumido con la mirada colonial, sino que exige la representación legítima en el plano de un espacio público expandido que pone en cuestión la voz monocorde de la dominación. Considerando los hechos del 11 de septiembre en Nueva York como una expresión máxima de la irrupción de oriente en occidente, la reflexión toca a personajes como el terrorista y el narcotraficante, quienes desafían los presupuestos sobre los que se asientan el multiculturalismo y la interculturalidad. En este contexto, los medios de comunicación actúan como dispositivos de visibilidad y productores de representaciones, papel en el que despliegan su poder clasificatorio y estigmatizador bajo la apariencia de una exclusiva y neutral mediación tecnológica.