Bautistas y presbiterianos en la política religiosa de Francisco J. Múgica y Sidronio Sánchez Pineda, 1920-1924

En este artículo se analiza la manera en que las misiones protestantes bautistas y presbiterianas establecidas en Michoacán entre 1920 y 1924 desarrollaron estrategias para no ser afectadas por los artículos 3°, 27° y 130° constitucionales. Asimismo, se estudian las muestras de acercamiento de los p...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Leticia Mendoza García
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2018
País:México
Institución:Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo
Repositorio:Redalyc-UMSNH
OAI Identifier:oai:redalyc.org:60054205003
Acceso en línea:https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=60054205003
https://www.redalyc.org/journal/600/60054205003/
https://www.redalyc.org/journal/600/60054205003/html/
https://www.redalyc.org/journal/600/60054205003/60054205003.epub
https://www.redalyc.org/journal/600/60054205003/movil
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Historia
Clero
bautistas
educación
agrarismo
presbiterianos
Descripción
Sumario:En este artículo se analiza la manera en que las misiones protestantes bautistas y presbiterianas establecidas en Michoacán entre 1920 y 1924 desarrollaron estrategias para no ser afectadas por los artículos 3°, 27° y 130° constitucionales. Asimismo, se estudian las muestras de acercamiento de los presbiterianos con las autoridades políticas estatales y federales y su creciente anticlericalismo. Argumentamos que los protestantes tomaron una actitud convenientemente sumisa y acomodaticia hacia las autoridades en turno, además de que procuraron el apoyo del gobernador Múgica, del presidente Obregón y del secretario de Gobernación Calles, como una estrategia para acceder al reparto agrario y fortalecer su postura local anticlerical. La política de los gobernadores Mújica y Sánchez Pineda estuvo lejos de tener la intención de fortalecer el protestantismo en detrimento del catolicismo: dejaron actuar a los protestantes porque su obediencia hizo que fueran considerados como un elemento no hostil al sistema político y como una conveniente ayuda para combatir el catolicismo. Si bien en la mayoría de las localidades hubo congregaciones protestantes, nos centraremos de manera particular en las iglesias de Morelia y Zitácuaro, por constituir los centros de trabajo de las misiones en el estado.