Estudio numérico de la circulación y termodinámica estacional del Golfo de México
Se utiliza un modelo numérico de dos y media capas inhomogéneas para estudiar la dinámica y temperatura de las capas superficiales del Golfo de México. Es forzado con: flujos prescritos en el Canal de Yucatán y el Estrecho de Florida que producen la Corriente del Lazo (CL), vientos climatológicos y...
| Author: | |
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| Format: | doctoral thesis |
| Status: | Published version |
| Publication Date: | 1997 |
| Country: | México |
| Institution: | Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada |
| Repository: | Repositorio Institucional CICESE |
| Language: | Spanish |
| OAI Identifier: | oai:cicese.repositorioinstitucional.mx:1007/2897 |
| Online Access: | http://cicese.repositorioinstitucional.mx/jspui/handle/1007/2897 |
| Access Level: | Open access |
| Keyword: | info:eu-repo/classification/Autor/Circulación oceánica, Modelos matemáticos, Termodinámica, Temperatura oceánica, Ciencias del mar info:eu-repo/classification/cti/1 info:eu-repo/classification/cti/25 info:eu-repo/classification/cti/2510 |
| Summary: | Se utiliza un modelo numérico de dos y media capas inhomogéneas para estudiar la dinámica y temperatura de las capas superficiales del Golfo de México. Es forzado con: flujos prescritos en el Canal de Yucatán y el Estrecho de Florida que producen la Corriente del Lazo (CL), vientos climatológicos y flujos superficiales de calor. Los remolinos que se desprenden de la CL (RCL) migran hacia el oeste afectando en forma sustancial la circulación en el oeste del golfo. Se acopló al modelo uno de capa mezclada del tipo de Niiler-Kraus y se implementaron flujos entre las capas activas. Dos características dominantes de la circulación en el oeste de golfo son la circulación ciclónica en la región oeste de la Bahía de Campeche (BC) y el giro anticiclónico del oeste del golfo (GAOG), parte del cual es la corriente occidental de frontera que fluye hacia el norte. Para entender esta circulación y su variabilidad, se realizaron varios experimentos numéricos incluyendo o excluyendo distintos forzamientos. Solo los forzamientos dinámicos son significativos para la circulación. La forma del GAOG, intensidad y variabilidad dependen de los forzamientos actuales; es más intenso cuando se incluye al esfuerzo del viento y tiene mayor variabilidad cuando se incluyen los remolinos de la Corriente del Lazo. La mayor parte de la variabilidad del grosor de las capas está asociada a la trayectoria de los RCL. La variabilidad asociada a la frecuencia estacional explica menos del 10% de la varianza. El rotacional positivo del esfuerzo del viento en la Bahía de Campeche es la principal contribución a la circulación ciclónica. Intrusiones de agua de la parte media del golfo en la BC están influenciadas por el esfuerzo del viento y los RCL; la corriente dominante hacia el sur, a lo largo de la frontera oeste de la bahía, es reforzada después de que un remolino choca con la frontera. Durante la primavera y el verano, dependiendo de la posición de los RCL, el agua de la parte media del golfo penetra al este de la BC. Se estudian los flujos de calor entre la atmósfera y la superficie del mar utilizando los datos climatológicos de la base Comprehensive Ocean-Atmosphere Data Set (COADS), fórmulas empíricas, estimaciones de la radiación mediante satélite y con la ayuda de la modelación numérica. Para los flujos superficiales de calor se obtuvo una media anual de 9.2 W m⁻². Este valor es más alto que el de estudios previos debido a que se utilizaron distintas fuentes de datos y de fórmulas empíricas. El modelo numérico con termodinámica es utilizado para estudiar la importancia relativa de la advección de calor y los flujos verticales asociados al aporte de agua de la capa intermedia a la superficial. Los resultados muestran que los flujos entre capas son importantes en el enfriamiento de invierno de las aguas superficiales. Cuando estos flujos, que dependen de la pérdida de flotación y de la inducción de energía cinética turbulenta a través de la superficie, no son incluidos en el modelo, las temperaturas de invierno permanecen más altas que las observadas y el error cuadrático medio es de 1.5˚C, mientras que al incluirlos decrece a 1.0˚C. |
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