Persona, acción y hábito : elementos para una educación personalizada

Mostrar que existe una fundamentación para la educación de la persona, sacando a la luz implícitos y mostrando la coherencia de conceptos; que es posible descubrirla a través de la praxis educativa y que, finalmente, la educación personalizada está asistida por una sólida doctrina ético-antropólogic...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Moreno Meneses, P.
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:1987
País:España
Institución:Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP)
Repositorio:Redined. Red de Información Educativa
OAI Identifier:oai:redined.educacion.gob.es:11162/46156
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11162/46156
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:filosofía de la educación
principios de educación
teoría de la educación
enseñanza individualizada
hábito
Descripción
Sumario:Mostrar que existe una fundamentación para la educación de la persona, sacando a la luz implícitos y mostrando la coherencia de conceptos; que es posible descubrirla a través de la praxis educativa y que, finalmente, la educación personalizada está asistida por una sólida doctrina ético-antropólogica. En una primera parte se intenta clarificar desde la filosofía las nociones de 'persona', 'acción humana' y 'hábito'. El capítulo 4 consiste en el examen de los principios de la educación personalizada, a la luz de las 3 nociones anteriores y de las propuestas de Víctor García Hoz. El trabajo puede considerarse una síntesis de pensamiento, de fuentes clásicas y más recientes. Se aplica un método de análisis textual minucioso, resaltado la convergencia de nociones y conceptos. Bibliografía. Análisis textual. Análisis del concepto. Persona, acción y hábito constituyen las 3 nociones que ayudan fundamentar la educación personalizada. El autor considera estas nociones dentro de los principios de la educación personalizada de García Hoz: singularidad, autonomía y apertura, a los que añade un cuarto que complementa los anteriores: el principio de unidad de la persona. La educación integral tiene como condición de posibilidad la formación de hábitos, en cuanto medios de autorrealización y autoperfeccionamiento. El hábito no sólo es medio de la actividad autoposesiva de la persona, sino también el motor principal de la actividad formativa del educando, cuando está suficientemente interiorizado, siendo la clave más eficaz de la motivación educativa.