La identidad construida: Traducciones neogóticas en la arquitectura doméstica burguesa en Argentina, Chile y Uruguay

El presente capítulo analiza el uso del neogótico en la arquitectura doméstica burguesa de Argentina, Chile y Uruguay entre finales del siglo XIX e inicios del XX, entendiendo este lenguaje arquitectónico como una traducción cultural más que como una simple copia estilística. Se plantea que el Gothi...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Montejo Palacios, Elena
Tipo de recurso: capítulo de libro
Fecha de publicación:2021
País:España
Institución:Universidad de Jaén
Repositorio:RUJA. Repositorio Institucional de la Producción Científica de la Universidad de Jaén
OAI Identifier:oai:ruja.ujaen.es:10953/7335
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10953/7335
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Arquitectura
Construcción identitaria
Arquitectura neogótica
Arquitectura victoriana
Intercambios culturales
728(82):72.034.5
Descripción
Sumario:El presente capítulo analiza el uso del neogótico en la arquitectura doméstica burguesa de Argentina, Chile y Uruguay entre finales del siglo XIX e inicios del XX, entendiendo este lenguaje arquitectónico como una traducción cultural más que como una simple copia estilística. Se plantea que el Gothic Revival no puede comprenderse únicamente desde la taxonomía de los estilos, sino como un proceso híbrido en el que formas medievales europeas son reinterpretadas, domesticadas y adaptadas a un nuevo contexto social y geográfico. Asimismo, se propone la teoría de la traducción como metáfora metodológica para explicar cómo las élites latinoamericanas transformaron el texto gótico europeo en un nuevo texto neogótico local. Este proceso implicó pérdidas y ganancias de significado, mediadas por los códigos culturales, valores y experiencias de la burguesía hispanoamericana. El capítulo sitúa este fenómeno en el marco de la formación de la identidad burguesa. Se sostiene que las élites de Argentina, Chile y Uruguay miraron a Europa, especialmente a Francia e Inglaterra, como modelo de distinción social, modernidad y progreso. Los viajes transoceánicos, la adquisición de objetos de lujo y la importación de arquitectos, planos y modelos estéticos fueron fundamentales para construir una identidad cosmopolita que se distanciaba del pasado colonial. En este contexto, el neogótico adquirió un valor simbólico, pues ofrecía gravitas, moralidad y una conexión con una tradición inventada de raíz medieval. A diferencia de Europa, donde el gótico podía vincularse a identidades nacionales, en Hispanoamérica funcionó principalmente como marcador de identidad de clase. Del mismo modo, se examina la influencia teórica de Pugin, Ruskin y Viollet-le-Duc en la recepción del neogótico, así como su transformación en América Latina. No se trató de copiar edificios medievales originales, sino de realizar una doble traducción que pasaba por el neogótico europeo antes de materializarse en el contexto latinoamericano. Finalmente, se muestra cómo estos principios se materializaron tanto en fachadas como en interiores domésticos, panelerías, halls tudor, comedores neogóticos, bibliotecas y salones, donde el estilo medieval se integró con nuevas nociones de confort burgués, división espacial por género y representación del estatus social.