La educación de los niños deficientes visuales a la luz de la experiencia de los deficientes visuales adultos

Reconocer y analizar todos aquellos elementos tanto psicológicos como educativos que pueden influir de manera activa en los comportamientos de los deficientes visuales y que los videntes no llegan a comprender. Descubrir cuáles son las necesidades reales de los sujetos invidentes en la sociedad del...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Arias Rodríguez, María Alicia
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:1997
País:España
Institución:Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP)
Repositorio:Redined. Red de Información Educativa
OAI Identifier:oai:redined.educacion.gob.es:11162/27487
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11162/27487
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:defecto de la vista
ceguera
educación especial
educación de la percepción
discapacidad visual
Descripción
Sumario:Reconocer y analizar todos aquellos elementos tanto psicológicos como educativos que pueden influir de manera activa en los comportamientos de los deficientes visuales y que los videntes no llegan a comprender. Descubrir cuáles son las necesidades reales de los sujetos invidentes en la sociedad del siglo XX. Ayudar a los profesionales que trabajan en el entorno de las personas con deficiencia visual a planificar una correcta intervención psicológica y educativa. 122 sujetos, 88 de los cuales son de Castilla y León y los restantes 34 de Galicia, de los cuales el 52 por ciento son mujeres. Las edades de los encuestados oscila entre los 18 años y los 84. Se han expuesto algunos aspectos que pueden repercutir negativa o positivamente en las personalidad de los invidentes, y también se han estudiado ciertos comportamientos concretos que pueden facilitar la comprensión de la realidad de los deficientes visuales por parte de los videntes. El instrumento utilizado fue el cuestionario, realizado expresamente para esta investigación. Prográma informático ANFILDOC, análisis factorial y análisis de regresión. Los estímulos que perciben los deficientes visuales son iguales a los que perciben los videntes, aunque la recepción sí es distinta. La propia deficiencia como tal déficit condiciona las actitudes de los invidentes y de los sujetos que configuran su entorno. La familia para los deficientes visuales se convierte en núcleo de su verdadero mundo. Después de la educación familiar, la escuela, concretamente el educador, se configura como el enlace entre el sujeto deficiente y la sociedad en la que está inmerso. La educación de los deficientes visuales ha de estar basada en la comunicación, en la comprensión y en el conocimiento, ya que el sujeto con unas características únicas es lo más importante. Los deficientes visuales son sujetos bastante reticentes a los avances tecnológicos, ya que demostrar públicamente que son deficientes puede provocar en los videntes un rechazo social. Los deficientes visuales se sienten diferentes de otros invidentes si tienen problemas para aprender a leer y escribir. Las expectativas del educador y de las personas que configuran el entorno del deficiente visual son un elemento importante para la autoestima y, en consecuencia, el rendimiento académico de los sujetos deficientes visuales.