Relación entre conductas alimentarias anómalas y otros hábitos de salud en niños de 11 a 14 años

El objetivo del presente trabajo es analizar la relación existente entre conductas alimentarias anómalas y entre estas conductas alimentarias y otros comportamientos, como los hábitos de sueño, el absentismo escolar, el consumo de alcohol y drogas, la baja autoestima, el bienestar emocional, el cont...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Guirado Martínez, Mª Carmen, Ballester Arnal, Rafael
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2005
País:España
Institución:Universidad de Murcia
Repositorio:DIGITUM. Depósito Digital Institucional de la Universidad de Murcia
OAI Identifier:oai:digitum.um.es:10201/8049
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10201/8049
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Conducta alimentaria
Adolescencia
CDU::1 - Filosofía y psicología::159.9 - Psicología
Descripción
Sumario:El objetivo del presente trabajo es analizar la relación existente entre conductas alimentarias anómalas y entre estas conductas alimentarias y otros comportamientos, como los hábitos de sueño, el absentismo escolar, el consumo de alcohol y drogas, la baja autoestima, el bienestar emocional, el control de impulsos, el ejercicio físico y la conducta sexual. Para ello, administramos a una muestra de 819 adolescentes, cuyas edades estaban comprendidas entre los 11 y los 14 años, el Cuestionario de Información, Actitudes y Comportamientos relacionados con la Salud (CIACS-II). Los resultados nos sugieren la existencia de importantes relaciones entre determinados comportamientos alimentarios anómalos, como la evitación de alimentos considerados de gran aporte calórico, controlarse el peso, hacer ejercicio con el fin de quemar calorías y provocarse el vómito después de una comida abundante. Del mismo modo, también hemos encontrado correlaciones significativas entre determinados comportamientos alimentarios problemáticos y conductas como tener dificultades para dormirse por las noches, el absentismo escolar, sentirse triste cuando se cree que se han herido los sentimientos de los demás, la dificultad para controlar los impulsos, consumir alcohol los fines de semana o desear cambiar muchas cosas de uno mismo.