Diferencias en la frecuencia de experiencias emocionales positivas y negativas en mujeres con distintos tipos de trastornos de la conducta alimentaria

Con el objetivo de conocer la experiencia emocional de las mujeres con trastornos de la conducta alimentaria (TCA), analizamos la frecuencia con la que mujeres con distintos tipos de TCA tienen diversas experiencias emocionales positivas y negativas. Participaron 98 mujeres con TCA y 100 mujeres con...

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Detalhes bibliográficos
Autores: Pascual-Jimeno, Aitziber, Apodaca Urquijo, Pedro Miguel, Etxebarria-Bilbao, Itziar, Soledad Cruz-Sáez, Maria
Formato: artículo
Fecha de publicación:2012
País:España
Recursos:Universidad de Murcia
Repositorio:DIGITUM. Depósito Digital Institucional de la Universidad de Murcia
OAI Identifier:oai:digitum.um.es:10201/52740
Acesso em linha:http://hdl.handle.net/10201/52740
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:Transtorno de Conducta Alimentaria
Emociones
Frecuencia
159.9 - Psicología
Descrição
Resumo:Con el objetivo de conocer la experiencia emocional de las mujeres con trastornos de la conducta alimentaria (TCA), analizamos la frecuencia con la que mujeres con distintos tipos de TCA tienen diversas experiencias emocionales positivas y negativas. Participaron 98 mujeres con TCA y 100 mujeres controles. De las mujeres con TCA, 17 tenían bulimia nerviosa (BN) purgativa, otras 17 BN no purgativa, 42 cumplían la mayoría de los criterios del DSM-IV-TR para una BN y 22 cumplían la mayoría de los criterios para una anorexia nerviosa (AN). Se diseñó ad hoc la Escala de Frecuencia de Experiencias Emocionales Positivas y Negativas. Los resultados mostraron que las mujeres que experimentaban emociones positivas menos frecuentemente y emociones negativas más frecuentemente eran las que cumplían la mayoría de los criterios para una AN. Por otra parte, las diferencias emocionales más claras se daban entre los casos que cumplían la mayoría de los criterios para una AN y los que cumplían la mayoría de los criterios para una BN. Estos resultados, además de tener implicaciones clínicas importantes, sugieren la necesidad de seguir estudiando este tema para confirmar si, como apuntan estos resultados, es necesario revisar la categoría de trastornos no especificados del DSM-IV-TR.