La formación en prevención de riesgos laborales, ¿una brecha inacabada?

El presente TFM trata de analizar la importancia que tiene las necesidades formativas en Prevención de Riesgos Laborales y el impacto que generan en la seguridad y salud de los trabajadores en una organización. En la introducción, se destaca que la formación es uno de los pilares fundamentales para...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Hernández Pérez, Rocío
Tipo de recurso: tesis de maestría
Fecha de publicación:2025
País:España
Institución:Universidad Miguel Hernández de Elche
Repositorio:REDIUMH. Depósito Digital de la UMH
OAI Identifier:oai:dspace.umh.es:11000/39178
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/11000/39178
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:formación
ambigüedad
controversia
obstáculos
pendiente
CDU::6 - Ciencias aplicadas::61 - Medicina
Descripción
Sumario:El presente TFM trata de analizar la importancia que tiene las necesidades formativas en Prevención de Riesgos Laborales y el impacto que generan en la seguridad y salud de los trabajadores en una organización. En la introducción, se destaca que la formación es uno de los pilares fundamentales para reducir la siniestralidad laboral y fortalecer la cultura preventiva de una empresa. Sin embargo, los conocimientos preventivos que se intentan inculcar a los trabajadores no siempre se adaptan a las necesidades específicas de cada puesto, a pesar de la exigencia normativa. Este trabajo analiza e identifica los diferentes obstáculos que se encuentran los empresarios a la hora de formar a sus empleados, como son: la ambigüedad legislativa sobre qué se considera una formación “suficiente y adecuada”, la falta de claridad sobre los contenidos que deben tener una acción formativa en prevención, sumado a esto, la manera de impartir estos cursos los Servicios de Prevención Ajenos (normalmente, genéricos, teóricos y de corta duración) y la creencia de percibirlos como un trámite administrativo más. Además, se analiza el marco normativo existente y se compara principalmente con los convenios de la construcción y del metal como posibles ejemplos, para resaltar buenas prácticas en la regulación formativa. Por último, se proponen una serie de mejoras como un marco normativo más detallado, introducción de contenidos más prácticos en los cursos y que se establezcan programas más específicos, realistas y detallados según los sectores y puestos de trabajo. Destacando siempre que una formación bien implementada y estructurada no solo disminuye la siniestralidad laboral, sino que incluso mejora la productividad y la gestión preventiva en las empresas.