Ramon Martí Alsina, entre la inercia romántica y la pulsión realista. Lecturas interpretativas para un escenario pictórico ecléctico

Abrumados por el peso de los convencionalismos estilísticos, los historiadores del arte aceptamos los modelos teóricos sin cuestionarnos la validez universal de los mismos. Esta refl exión viene al hilo de un artículo que profundiza en el legado artístico del pintor Ramon Martí Alsina (1826-1894), c...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Quílez i Corella, Francesc|||0000-0001-8092-0680
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2012
País:España
Institución:Universitat Autònoma de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddd.uab.cat:106829
Acceso en línea:https://ddd.uab.cat/record/106829
https://dx.doi.org/urn:doi:10.5565/rev/locus.229
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Ramon Martí Alsina
Pintura del segle XIX
Realisme
Pintura del siglo XIX
Realismo
Courbet
19th-century painting
Realism
Descripción
Sumario:Abrumados por el peso de los convencionalismos estilísticos, los historiadores del arte aceptamos los modelos teóricos sin cuestionarnos la validez universal de los mismos. Esta refl exión viene al hilo de un artículo que profundiza en el legado artístico del pintor Ramon Martí Alsina (1826-1894), cuya veta realista, más que discutible, sometemos a revisión. En cierto sentido, la producción del artista refl eja la ambivalencia estética de la pintura catalana de la época, deseosa, por un lado, de enraizarse en las corrientes europeas más vanguardistas, pero, al mismo tiempo, incapaz de desprenderse de la tradición romántica más localista. Las obras de Martí Alsina transmiten el aliento de la pintura europea y, más concretamente, muestran el refl ejo desmayado de las composiciones de Gustave Courbet (1819-1877). En este contexto de búsqueda de las novedades artísticas, convertido en un fenómeno de europeización, en el que la ciudad de París se erige en el principal referente, la pintura catalana del último tercio del siglo xix perfi la una identidad estética de características muy eclécticas, presidida por una dinámica vacilante, propia de las realidades artísticas dependientes. En este marco histórico, coexistirán diferentes corrientes pictóricas: tardorromanticismo, realismo incipiente, preciosismo fortunyista, que cristaliza en una crónica del ascenso social de la burguesía, e incluso, como máxima novedad, el cultivo de una tímida temática social de raigambre popular.