Perfil temporal de la neurogénesis tras un ictus isquémico experimental: implicación de TLR4

La isquemia cerebral o ictus es una de las principales causas de muerte en países desarrollados así como la primera causa de discapacidad en mayores de 65 años (Sousa et al., 2009). Asimismo, entre los pacientes que sobreviven a un infarto cerebral, una gran parte suelen desarrollar una serie de sec...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Palma Tortosa, Sara
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/22799
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/22799
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:616.831-005.4(043.2)
Isquemia cerebral
Cerebral ischemia
Bioquímica (Química)
Neurociencias (Biológicas)
2490 Neurociencias
Descripción
Sumario:La isquemia cerebral o ictus es una de las principales causas de muerte en países desarrollados así como la primera causa de discapacidad en mayores de 65 años (Sousa et al., 2009). Asimismo, entre los pacientes que sobreviven a un infarto cerebral, una gran parte suelen desarrollar una serie de secuelas como son demencia, afasia, hemiparesia o algún grado de dependencia (Kalaria et al., 2016; Kelly-Hayes et al., 2003). Debido a lo anterior, el ictus supone un gran gasto socioeconómico, lo que hace necesario obtener avances en prevención y tratamiento de la enfermedad. El ictus se puede clasificar, según su naturaleza, en isquémico (mayoritario, un 85% de los casos) y hemorrágico (15% de los casos). Desde el punto de vista mecanístico, el ictus isquémico se produce por la oclusión de una arteria cerebral, dando lugar a un una falta de aporte sanguíneo focal que causa un daño irreversible en un área delimitada denominada core, que corresponde a la zona más afectada, y un daño parcialmente reversible, denominada área de penumbra, la cual, si se consigue restaurar el flujo sanguíneo, será susceptible de recuperación (Astrup et al., 1977; Astrup et al., 1981). Como consecuencia de la reducción, total o parcial, del flujo sanguíneo cerebral, la llegada de oxígeno y glucosa a las células del área irrigada por el vaso ocluido se ve comprometida, induciéndose una serie de procesos bioquímicos conocidos como cascada isquémica que lleva, entre muchos otros eventos, a una desviación del metabolismo de la glucosa a la vía anaerobia debido a la reducción de la disponibilidad de oxígeno, lo que lleva a un incremento de ácido láctico y a la consiguiente acidosis...