Confidencialidad abogado-cliente en el marco de la nueva Ley Orgánica del Derecho de Defensa

El secreto profesional y la confidencialidad en las relaciones establecidas entre abogado y cliente son consideradas un pilar fundamental del Derecho de Defensa además de ser un Derecho humano intrínseco al que todo ciudadano tiene derecho tal y como establece nuestro Tribunal Europeo de Derechos Hu...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Valverde Márquez, David
Tipo de recurso: tesis de maestría
Fecha de publicación:2025
País:España
Institución:Universidad Nacional de Educación a Distancia
Repositorio:e-spacio. Repositorio Institucional de la UNED
Idioma:español
OAI Identifier:oai:e-spacio.uned.es:20.500.14468/29959
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14468/29959
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:56 Ciencias Jurídicas y Derecho
Descripción
Sumario:El secreto profesional y la confidencialidad en las relaciones establecidas entre abogado y cliente son consideradas un pilar fundamental del Derecho de Defensa además de ser un Derecho humano intrínseco al que todo ciudadano tiene derecho tal y como establece nuestro Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Ni que decir tiene, que este derecho a la defensa es la consagración natural que todo Estado Democrático y de Derecho debe asegurar a sus conciudadanos. Es por ello por lo que, en el presente TFM analizaré como la confidencialidad entre abogado y cliente ha ido evolucionando legal y jurisprudencialmente, hasta llegar a consagrarse en una legislación pionera a nivel europeo, tras la recientemente aprobada Ley Orgánica del Derecho de Defensa. Se irá desgranando como se ha ido fortaleciendo la protección del secreto profesional y la confidencialidad, gracias en parte, a la gran labor jurisprudencial de los órganos jurisdiccionales tanto a nivel nacional como europeo. Es una ley que nace con la clara aspiración de hacer del secreto profesional, una figura jurídica de especial relevancia de cara a la sociedad, y así poder, unificar los criterios legislativos existentes hasta el momento, aglutinando en una única ley, toda la legislación y jurisprudencia que se han ido dictando a lo largo de todo el periodo Constitucional. Si bien es cierto que el secreto profesional se encontraba inserto en nuestro ordenamiento jurídico en distintas normas procesales y sustantivas que recogían de manera expresa el derecho a la defensa, como por múltiples referencias jurisprudenciales que lo delimitaban, esta nueva norma de carácter orgánico tiene una clara perspectiva ciudadana como titulares de este derecho fundamental. Se plasma así en un único texto, un catálogo de derechos que asisten a toda persona física o jurídica, destacando la garantía del derecho al secreto profesional de las comunicaciones entre letrado y cliente.