El abogado defensor de Derechos ante el TEDH como promotor de mejoras del Estado de Derecho multinivel

El presente trabajo pone el foco en el derecho constitucional multinivel, con la finalidad de analizar como interacciona el derecho nacido del CEDH, que tiene como baluarte al TEDH, con el Derecho español, en cuanto a la protección efectiva de los derechos fundamentales –un derecho que cabe pensar y...

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Detalhes bibliográficos
Autor: López Maroto, Miguel
Formato: tesis de maestría
Fecha de publicación:2021
País:España
Recursos:Universidad Nacional de Educación a Distancia
Repositorio:e-spacio. Repositorio Institucional de la UNED
Idioma:español
OAI Identifier:oai:e-spacio.uned.es:20.500.14468/21599
Acesso em linha:https://hdl.handle.net/20.500.14468/21599
Access Level:acceso abierto
Palavra-chave:56 Ciencias Jurídicas y Derecho
Descrição
Resumo:El presente trabajo pone el foco en el derecho constitucional multinivel, con la finalidad de analizar como interacciona el derecho nacido del CEDH, que tiene como baluarte al TEDH, con el Derecho español, en cuanto a la protección efectiva de los derechos fundamentales –un derecho que cabe pensar ya como multinivel-. El Estado de Derecho no se puede entender sin la tutela de los derechos fundamentales, y la deontología de la profesión de la abogacía afirma que el abogado tiene una función social vital, relacionada con que todos los individuos sean sometidos a juicios justos, es decir, se relaciona con la protección del Estado de Derecho –tratando de oponerse a la utilización arbitraria del poder-. Desde la interacción entre los agentes jurídicos, se concluye que el abogado es un agente que propone soluciones e interpretaciones del derecho, que los jueces y magistrados toman en cuenta para resolver tras un proceso argumentativo racional jurídico. El abogado se convierte así en una correa de transmisión, para que los magistrados del TEDH, cuando asumen sus razonamientos, creen un derecho que se va a venir a introducir a nivel nacional a través de cambios legislativos y jurisprudenciales. Esto llega a hacer ver que el estado de derecho se viene perfeccionando caso a caso, generando la adaptación a las circunstancias de la jurisprudencia –limitada por la literalidad del convenio, que por su parte se interpreta de forma sistemática y finalista- para garantizar una tutela que se traduzca a la realidad. El abogado, ha de ser consciente de ver esta situación, debiendo desarrollar una actitud que permita que este proceso se produzca de la mejor forma posible. Lo que termina redundando en una actuación positiva, no solo para su cliente, sino para la población en general.