Del agua y el desierto: entretejiendo mitos e historias
Quisiera empezar agradeciéndole a Gloria Carolina Fiallo Cardona, una de las editoras dela revista Identidades de la Universidad Politécnica de Cataluña su interés por mi obra Del Agua al Desierto y que me haya invitado a esta prestigiosa revista, para contar brevemente como llegué a los diversos te...
| Autores: | , |
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Fecha de publicación: | 2023 |
| País: | España |
| Institución: | Universitat Politècnica de Catalunya (UPC) |
| Repositorio: | UPCommons. Portal del coneixement obert de la UPC |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:upcommons.upc.edu:2117/407967 |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/2117/407967 https://dx.doi.org/10.5821/id.12511 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Cities and towns -- Colombia -- Bogotá -- Growth Colombia (Bogotá) -- History Historical fiction Desenvolupament urbà -- Colòmbia -- Bogotà Bogotà (Colòmbia) -- Història Novel·la històrica Àrees temàtiques de la UPC::Urbanisme |
| Sumario: | Quisiera empezar agradeciéndole a Gloria Carolina Fiallo Cardona, una de las editoras dela revista Identidades de la Universidad Politécnica de Cataluña su interés por mi obra Del Agua al Desierto y que me haya invitado a esta prestigiosa revista, para contar brevemente como llegué a los diversos temas que se entreveran en las páginas de esta novela.Es sorprendente, pero las novelas en muchas ocasiones nacen en una especie de nebulosa, donde una simple imagen o una pregunta comienza a despejar la bruma que la envuelve. En el caso Del Agua al Desierto, fue una pregunta de corte arqueológico la que inicio el proceso: ¿Cuál sería el gran desaparecido de la ciudad de Bogotá? Cuando me formulé la pregunta, para mi sorpresa encontré que eran sus aguas. Tanto Bogotá como ciudad de México tuvieron sus inicios en un lago. En México-Tenochtitlan sobre el lago Texcoco y en Bogotá, alrededor de los humedales que se extendían a lo largo de su extensa sabana, que hoy se encuentran en su mínima expresión ante el descuido ycontinúan despareciendo. Quizás debido a esta coincidencia, el que sus capitales hubiesennacido entre las aguas, la novela también se publicó tanto en Bogotá como en México.Bogotá contaba con cincuenta mil hectáreas de humedales y en la actualidad sólo le quedan un poco más de setecientas. Gracias a sus cordilleras y a su posición tropical, Colombia,ha sido un país rico en aguas, pero la abundancia también puede generar larguezas y descuidos donde la desidia prolifera. |
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