Modelización estocástica de flujos de caja bajo la normativa de solvencia II para un seguro de vida de larga duración

Los contratos de larga duración son interesantes tanto para el asegurado como para las entidades aseguradoras. Desde la perspectiva de asegurado, las características más atractivas de los contratos de larga duración son: garantía de renovación, garantía de prima, un coste total del seguro más bajo,...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Dylewska, Ewa
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2018
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/15482
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/15482
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:368.91(043.2)
Seguros de vida
Insurance life
Seguros
5304.05 Seguros
Descripción
Sumario:Los contratos de larga duración son interesantes tanto para el asegurado como para las entidades aseguradoras. Desde la perspectiva de asegurado, las características más atractivas de los contratos de larga duración son: garantía de renovación, garantía de prima, un coste total del seguro más bajo, y finalmente la posibilidad de adquirir un seguro más complejo que combina varias coberturas a un coste más económico. Los contratos de larga duración, al contrario que los contratos de corta duración, permiten a las compañías aseguradoras formar carteras más amplias y estables, con menor volatilidad de pagos por mortalidad o morbilidad y menor necesidad de reaseguro gracias a la posibilidad de diversificación de riesgo de seguro dentro de la cartera. Además, permiten reducir el total de los gastos de adquisición del contrato tales como remuneración de intermediarios, pruebas médicas, coste de diseño de nuevos productos o lanzamiento. Se relacionan también con un negocio más estable por lo que permiten mejor planificación de los gastos e inversiones, lo que se puede transferir a un incremento de calidad y a un menor riesgo operativo. Por último, los contratos de larga duración se suelen asociar con el beneficio medido por un embedded value más alto (en nivel de póliza) que en el caso de los contratos de duración corta. Sin embargo, los contratos de larga duración incluyen riesgos que representan amenazas para la solvencia más acusadas que en los casos de contratos cortos. Nos referimos sobre todo al riesgo financiero relacionado con la gestión de activos y pasivos, el riesgo relacionado con el nivel de gastos futuros, las variaciones de la cartera debidas a los rescates, el riesgo biométrico y todas aquellas garantías del contrato que se convierten en obligaciones a largo plazo...