Conocimiento emocional y conducta disruptiva: evidencia preliminar para la prevención temprana de la conducta anti-social

La detección temprana de conductas consideradas de riesgo para la comisión de delitos futuros puede favorecer la prevención de los mismos, poniendo la atención tanto en los factores de riesgo como en los factores protectores del desarrollo de la conducta antisocial. La competencia emocional, que inc...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autores: Alonso Alberca, Natalia, Vergara Iraeta, Ana Isabel, Gutiérrez Castro, June, Vozmediano Sanz, Laura
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universidad del País Vasco
Repositorio:Addi. Archivo Digital para la Docencia y la Investigación
OAI Identifier:oai:addi.ehu.eus:10810/65746
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10810/65746
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:prevención temprana
habilidades emocionales
problemas de conducta
conducta antisocial
Descripción
Sumario:La detección temprana de conductas consideradas de riesgo para la comisión de delitos futuros puede favorecer la prevención de los mismos, poniendo la atención tanto en los factores de riesgo como en los factores protectores del desarrollo de la conducta antisocial. La competencia emocional, que incluye la efectiva puesta en marcha de las habilidades para percibir, comprender y regular las emociones está vinculada al ajuste psicosocial en la infancia, así como predice el ajuste futuro. El presente estudio, desarrollado con 111 alumnos/as de Educación Primaria entre 7 y 11 años, avala la relación entre la conducta disruptiva en el ámbito escolar y el conocimiento de las emociones, es decir, los niños/as con inferior habilidad para reconocer emociones y ponerles nombre fueron quienes presentaban más problemas de conducta. La detección y la intervención tempranas de las habilidades emocionales pueden por tanto contribuir a la prevención de la conducta antisocial.