Los Jóvenes de la transformación social

Vivimos tiempos inciertos. Atravesamos una gran crisis, o “la gran estafa” como algunos prefieren denominarla. Diversos factores han hecho que lleguemos a esta situación. Una Unión Europea no real, un crecimiento basado en pilares pocos sólidos, la extraordinaria desigualdad que han generado las pol...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Clemente de Diego Magdalena, Maria Piedad
Tipo de recurso: tesis de maestría
Fecha de publicación:2012
País:España
Institución:Varias* (Consorci de Biblioteques Universitáries de Catalunya, Centre de Serveis Científics i Acadèmics de Catalunya)
Repositorio:Recercat. Dipósit de la Recerca de Catalunya
OAI Identifier:oai:recercat.cat:10256/7113
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10256/7113
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Moviments de protesta
Moviments socials
Protest movements
Social movements
Descripción
Sumario:Vivimos tiempos inciertos. Atravesamos una gran crisis, o “la gran estafa” como algunos prefieren denominarla. Diversos factores han hecho que lleguemos a esta situación. Una Unión Europea no real, un crecimiento basado en pilares pocos sólidos, la extraordinaria desigualdad que han generado las políticas neoliberales. No es solo una crisis económica, pretenden venderla como tal pero nos encontramos ante una crisis política, antropológica, moral, ideológica, de la democracia. Para muchos nos encontramos ante una crisis sistémica donde las deudas se socializan y los beneficios se privatizan. Los gobiernos son dirigidos por los mercados y por instituciones transnacionales que no son democráticas, y los ciudadanos no eligen a sus dirigentes. Las deudas socializadas son ocasionadas por malos gestores de bancos que además se asignan sueldos altísimos e indemnizaciones multimillonarias. Se recortan derechos conseguidos en estos 40 años de democracia en nuestro país. Gobiernan partidos políticos que ganan las elecciones con programas electorales que incumplen de forma manifiesta desde el primer día, y que por tanto están deslegitimados para conducir la política para la que han sido elegidos. En este contexto los jóvenes son las principales víctimas