Gráfica callejera y post-grafiti: El papel del muro

Hokusay pintó grandes retratos de Daruma (Bodhidharma), el patriarca del budismo zen. Lo hizo en la calle, sobre el suelo, en el festival de Edo (Tokio) en 1804 y en Nagoya en 1817, este último ocupando una superficie de 240 metros cuadrados. Que un grabador realizase este mural al aire libre es un...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Bernal, María del Mar
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2019
País:España
Institución:Universidad de Sevilla (US)
Repositorio:idUS. Depósito de Investigación de la Universidad de Sevilla
OAI Identifier:oai:idus.us.es:11441/182810
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/11441/182810
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Gráfica callejera
Post-grafiti
Muro
Arte
Arte contemporáneo
Street graphic
Wall
Art
Contemporary art
Descripción
Sumario:Hokusay pintó grandes retratos de Daruma (Bodhidharma), el patriarca del budismo zen. Lo hizo en la calle, sobre el suelo, en el festival de Edo (Tokio) en 1804 y en Nagoya en 1817, este último ocupando una superficie de 240 metros cuadrados. Que un grabador realizase este mural al aire libre es un comienzo para visibilizar las conexiones que existen entre la gráfica y el arte urbano. Lo impreso, como medio de comunicación, ha tenido siempre importancia en los espacios públicos de todas las épocas. Superada esta finalidad comunicativa como característica exclusiva, el arte contemporáneo encuentra en la estampa y en su capacidad de reproducción un medio potente de expresión y denuncia.