Ludovico Antonio Muratori y la problemática del buen gusto en la cultura italiana a principios del siglo XVIII

El término gusto empezó a adquirir relevancia en el debate estético-literario en Italia en la última década del siglo XVII y principios de siglo XVIII, época en la que la cultura y la literatura italianas eran conscientes de encontrarse en una fase de decadencia debida al agotamiento del barroco. El...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Núñez García, Laureano
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2023
País:España
Institución:Universidad de Salamanca (USAL)
Repositorio:GREDOS. Repositorio Institucional de la Universidad de Salamanca
OAI Identifier:oai:gredos.usal.es:10366/156840
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10366/156840
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Ludovico Antonio Muratori
siglo XVIII
buen gusto
literatura
estética
5701.07 Lengua y Literatura
6202.03 Estilo y Estética Literarios
Descripción
Sumario:El término gusto empezó a adquirir relevancia en el debate estético-literario en Italia en la última década del siglo XVII y principios de siglo XVIII, época en la que la cultura y la literatura italianas eran conscientes de encontrarse en una fase de decadencia debida al agotamiento del barroco. El presente estudio pretende analizar el sentido que el concepto o idea de buen gusto adquiere en el tratado Riflessioni sopra il buon gusto nelle scienze e nelle arti (1708 y 1715) de Ludovico Antonio Muratori, sin duda el autor más representativo del pensamiento estético y de la crítica literaria de su tiempo. El tratado está concebido como un ambicioso proyecto de reforma y renovación de la vida cultural y literaria italiana, en el que la idea de buen gusto debía jugar un papel fundamental. Pero como el estudio pretende demostrar, a pesar del mérito de la obra de Muratori y su influencia en autores posteriores, su idea de buen gusto permaneció fundamentalmente asociada a la de juicio, es decir, a una facultad intelectual, racional, capaz de distinguir entre lo que es y no es bello, y no como algo propio de la sensibilidad desde el punto de vista de la fruición.