Los Dicta de trinitate brebiter collecta (CPL 1200) pseudo-isidorianos: edición y estudio de sus fuentes

El tratado De trinitate (CPL 1200) atribuido a Isidoro de Sevilla es un catecismo sobre la Trinidad conservado parcialmente en el manuscrito Madrid, Biblioteca de la Real Academia de la Historia, 78, donde se interrumpe bruscamente, mutilado por el final. En la versión que ha llegado hasta nosotros,...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Martín Iglesias, José Carlos
Tipo de recurso: artículo
Estado:Versión publicada
Fecha de publicación:2024
País:España
Institución:Universidad de Salamanca (USAL)
Repositorio:GREDOS. Repositorio Institucional de la Universidad de Salamanca
OAI Identifier:oai:gredos.usal.es:10366/164819
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10366/164819
Access Level:acceso embargado
Palabra clave:Isidoro de Sevilla
Agustín de Hipona
Fulgencio de Ruspe
Trinidad
Catequesis
Mozárabes
5506.21 Historia de las Religiones
Descripción
Sumario:El tratado De trinitate (CPL 1200) atribuido a Isidoro de Sevilla es un catecismo sobre la Trinidad conservado parcialmente en el manuscrito Madrid, Biblioteca de la Real Academia de la Historia, 78, donde se interrumpe bruscamente, mutilado por el final. En la versión que ha llegado hasta nosotros, está formada por 64 entradas que versan sobre las relaciones existentes entre las tres personas de la Trinidad, las diferencias entre la esencia, la sustancia y las personas, y las propiedades principales del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Desde la edición de García Villada en 1933 no existía ningún estudio en profundidad de esta obra, que carecía, además, de un estudio detallado de sus fuentes, por lo que resultaba difícil proponer un origen y una datación precisos. En este artículo se ofrece una nueva edición de este tratado, muy diferente a la propuesta por García Villada, pues, gracias a la identificación de sus fuentes (fundamentalmente Agustín de Hipona y Fulgencio de Ruspe), han podido corregirse los numerosos errores de copia del único códice que la conserva. Además, a partir del estudio de estas mismas fuentes, se propone un origen mozárabe para este tratado pseudo-isidoriano, que podría haber sido redactado en la Córdoba del s. IX.