El conde de Fuenclara, embajador y virrey de Nueva España (1687-1752) (I)
No fué el Conde un personaje brillante, pero es, a pesar de todo, uno de los grandes virreyes de ese siglo XVIII americano, administrador activo, vigoroso e inteligente, íntegro, de vida íntima honesta y morigerada; un diplomático consciente de sus deberes y defensor siempre del buen nombre de Españ...
| Autor: | |
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| Tipo de recurso: | otro |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 1955 |
| País: | España |
| Institución: | Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) |
| Repositorio: | DIGITAL.CSIC. Repositorio Institucional del CSIC |
| OAI Identifier: | oai:digital.csic.es:10261/181807 |
| Acceso en línea: | http://hdl.handle.net/10261/181807 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Pedro Cebrián Nueva España Embajador en Nápoles Embajada de Venecia |
| Sumario: | No fué el Conde un personaje brillante, pero es, a pesar de todo, uno de los grandes virreyes de ese siglo XVIII americano, administrador activo, vigoroso e inteligente, íntegro, de vida íntima honesta y morigerada; un diplomático consciente de sus deberes y defensor siempre del buen nombre de España en cualquiera de los países donde estuvo representándola, fiel servidor de sus reyes y, en su vida familiar, buen hijo, buen esposo y buen padre. Como en todos mis trabajos, tal vez he sido minucioso en extremo, pero lo hago así para trazar, en cuanto me es posible, un cuadro exacto del ambiente en que se desenvuelve el personaje biografiado. En gracia de esto, y olvidando que me faltan dotes literarias para el desempeño de mi intento, suplico a los que me leyeren estimen mi buena voluntad y me juzguen con indulgencia |
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