La pictórica fuga musical. Interdisciplina visual-sonora en Pablo Palazuelo y otros

Explorando la interdisciplinariedad entre pintura y música, se analiza la forma musical llamada fuga, que es una de las más desarrolladas y complejas en el contrapunto. Esta, brevemente se explica señalando sus precedentes y ejemplificándola a lo largo de la historia de la música. Además, se comenta...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Gómez Alemany, Joan
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2025
País:España
Institución:Universidad de Alcalá (UAH)
Repositorio:e_Buah Biblioteca Digital Universidad de Alcalá
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ebuah.uah.es:10017/67712
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10017/67712
https://dx.doi.org/10.37536/quodlibet.2025.81.2147
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Interdisciplinar
Pintura
Música
Fuga
Pablo Palazuelo
Interdisciplinary
Painting
Music
Fugue
Descripción
Sumario:Explorando la interdisciplinariedad entre pintura y música, se analiza la forma musical llamada fuga, que es una de las más desarrolladas y complejas en el contrapunto. Esta, brevemente se explica señalando sus precedentes y ejemplificándola a lo largo de la historia de la música. Además, se comenta que también consigue influenciar a la pintura, dado que ambas disciplinas en el siglo XX tienen una fuerte conexión. En este momento aparecerán dos movimientos de vanguardia que interconectan explícitamente lo sonoro y lo visual, como son el «sincromismo» y el «rayonismo». Será en este tiempo histórico donde se crearán explícitas «fugas visuales» por pintores como František Kupka, Paul Klee y Pablo Palazuelo. De este último pintor se analizará detalladamente un cuadro suyo Fougue-Erythros (1949), comparando los elementos de la fuga musical con los de la fuga visual. Precediendo a este lienzo, se comentan otros dos del mismo autor, también explícitamente relacionados con la música. El primero es Nocturno (1949), que se conecta con esta forma musical propia del romanticismo. El segundo es Composición (1950 y 1951), que su explícito título musical remite a otra serie de cuadros de otro pintor, también muy influido por el arte del sonido, como fue Kandinsky.