El museo sin musas: nuevas coordenadas para una museología posthumana en el siglo XXI

En el siglo III a. C., Alejandría puso nombre a la morada de las Musas: el "Mouseion". Desde ese momento y hasta el día de hoy el Templo de las Musas ha sido un pilar esencial en nuestras sociedades. No por ello, hemos dejado de criticarlo, deconstruirlo y sacarlo de sus recios y sacrosant...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Navajas Corral, Óscar|||0000-0003-2604-1217
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2024
País:España
Institución:Universidad de Alcalá (UAH)
Repositorio:e_Buah Biblioteca Digital Universidad de Alcalá
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ebuah.uah.es:10017/68503
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10017/68503
https://dx.doi.org/10.4000/12ndg
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Nueva museología
Museología social
Museología posthumana
Sostenibilidad
Museología
New museology
Social museology
Post-human museology
Sustainability
Museology
Historia
History
Descripción
Sumario:En el siglo III a. C., Alejandría puso nombre a la morada de las Musas: el "Mouseion". Desde ese momento y hasta el día de hoy el Templo de las Musas ha sido un pilar esencial en nuestras sociedades. No por ello, hemos dejado de criticarlo, deconstruirlo y sacarlo de sus recios y sacrosantos muros para expandirlo al territorio y a toda la sociedad. Hemos modificado sus coordenadas constantemente, sobre todo en la revolución museológica que se produjo con la Nueva Museología en la segunda mitad del siglo XX. En el museo empezaba a primar lo social, se humanizaba. El objeto y el objetivo de la institución ahora eran las personas y sus necesidades y problemáticas sociales. En el primer cuarto del siglo XXI el museo sigue mutando sus coordenadas. Ahora, bajo el paraguas de la denominada Museología Social, se le pide que afronte nuevos retos: justicia social, subalternidad, descolonización, sostenibilidad, etc. En este artículo, desde una metodología historiográfica y de los postulados del posthumanismo, se pretende trazar esa evolución y apuntar cómo la visión social de la museología es capaz de potenciar un museo más humano, que consiga afrontar los retos de este milenio.