Los Archivos Históricos Provinciales y la construcción de la memoria colectiva
Los archivos históricos provinciales siempre han sido la memoria del poder oficial en las periferias. Pero, en un contexto en el que los archivos y los archiveros ya no nos concebimos como meros receptores pasivos de papeles, sino más bien como actores en la construcción de la memoria colectiva, es...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Fecha de publicación: | 2018 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad Complutense de Madrid (UCM) |
| Repositorio: | Docta Complutense |
| Idioma: | español |
| OAI Identifier: | oai:docta.ucm.es:20.500.14352/199 |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/20.500.14352/199 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | 930.25(460) Archivos Archivos históricos Archivos provinciales memoria colectiva Gestión cultural Archives Historical archives Provincial archives Collective memory Cultural management Archivística Archivos (Biblioteconomía y Documentación) |
| Sumario: | Los archivos históricos provinciales siempre han sido la memoria del poder oficial en las periferias. Pero, en un contexto en el que los archivos y los archiveros ya no nos concebimos como meros receptores pasivos de papeles, sino más bien como actores en la construcción de la memoria colectiva, es necesario plantearse si esta función clásica puede mantenerse hoy. Algunos elementos relativamente recientes están viniendo a cuestionar el papel e incluso la propia existencia de los AHP: la gestión de documentos electrónicos y el “archivo electrónico único”; la apertura de la noción de archivo a ámbitos como el arte o la literatura; las experiencias de acercamiento a los pequeños archivos personales y familiares… Para ello, se proponen dos vías de actuación. Por un lado, asumir decididamente y sin complejos que los AHP son, sobre todo, lugares de cultura. Aunque la profesión archivera parece actualmente volcada en la “gestión documental”, en su sentido más técnico y administrativo, lo cierto es que la ciudadanía sigue percibiendo los archivos como elementos culturales. Y esto no tiene por qué ser negativo, como demuestra la enorme proyección pública de los grandes archivos “históricos”. Por otro lado, es necesario recoger los documentos producidos al margen del poder que permanecen alejados de los archivos (desde fondos personales a documentos incautados a grupos delictivos) y que conforman una memoria claramente alternativa y complementaria a la memoria oficial. Los AHP, que ya conservan la memoria del poder, cuentan con los medios mínimos para garantizar el trato profesional a estos documentos y, a la vez, no resultan tan alejados (geográfica y psicológicamente) como los grandes archivos. Son, pues, los lugares perfectos para conservar esta memoria alternativa. |
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