Seguridad y eficacia de la inyección transendocárdica de células progenitoras endoteliales autólogas CD 133+ para angiogénesis terapéutica en pacientes sin más opción

La cardiopatía isquémica no sólo es la enfermedad cardiovascular con mayor mortalidad en el mundo sino que además determina una extraordinaria morbilidad especialmente cuando degeneran en insuficiencia cardiaca o angina refractaria. Lamentablemente el arsenal terapéutico para estos escenarios es lim...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: González Ferrer, Juan José
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2017
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/22604
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/22604
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:616.12-005.4(043.2)
Enfermedad coronaria
Coronary heart disease
Cardiología
3205.01 Cardiología
Descripción
Sumario:La cardiopatía isquémica no sólo es la enfermedad cardiovascular con mayor mortalidad en el mundo sino que además determina una extraordinaria morbilidad especialmente cuando degeneran en insuficiencia cardiaca o angina refractaria. Lamentablemente el arsenal terapéutico para estos escenarios es limitado y no son pocos los pacientes que no responden. En este escenario el cardiólogo asiste impotente al progresivo deterioro de la calidad de vida de los pacientes hasta su inexorable final. Por otro lado se genera una gran demanda sanitaria donde la sociedad alienta incansablemente a la comunidad científica a conseguir más y mejores resultados. En este contexto la terapia celular se ha alzado como una terapia prometedora en base a los buenos resultados obtenidos en los estudios experimentales tanto con pequeños como con grandes mamíferos. Los estudios clínicos pioneros fueron realmente ilusionantes pero la consolidación de los mismos en ensayos clínicos de mayor tamaño muestral se enfrentó con incongruencias y limitaciones que han llevado a replantearse hasta los conocimientos más fundamentales. Sin embargo este paso atrás no ha significado un abandono de la terapia, más bien ha permitido que la comunidad científica exija unas bases más robustas, un mejor diseño de los estudios y una homogenización en la forma de evaluar los resultados...