Ciudad, poder y territorio: la pugna por el control de los alfoces urbanos y la definición del señorío concejil en la Baja Edad Media.
En la Edad Media, la ciudad domina su tierra: política, fiscal, económica y militarmente, la ciudad ejerce un control absoluto sobre su alfoz. Esta es la visión tradicional. En ella, los vecinos de las jurisdicciones urbanas quedan, generalmente, relegados a simples sujetos de la superior autoridad...
| Autor: | |
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| Tipo de recurso: | capítulo de libro |
| Fecha de publicación: | 2012 |
| País: | España |
| Institución: | Universidad de Castilla-La Mancha |
| Repositorio: | RUIdeRA. Repositorio Institucional de la UCLM |
| OAI Identifier: | oai:ruidera.uclm.es:10578/41729 |
| Acceso en línea: | https://hdl.handle.net/10578/41729 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Alfoces Alfoz Baja Edad Media Ciudad Siglo XV |
| Sumario: | En la Edad Media, la ciudad domina su tierra: política, fiscal, económica y militarmente, la ciudad ejerce un control absoluto sobre su alfoz. Esta es la visión tradicional. En ella, los vecinos de las jurisdicciones urbanas quedan, generalmente, relegados a simples sujetos de la superior autoridad del concejo de cabecera. Sin embargo, el objetivo de este trabajo es demostrar que el dominio ejercido por la ciudad sobre su alfoz no fue tan «absoluto» como cabría pensar a primera vista. Efectivamente, en muchos lugares, los vecinos de la tierra adquirieron pronto un cierto nivel de «conciencia política» que les permitió organizarse formalmente y asumir el correspondiente papel político. De este modo, se introducían unos mecanismos de negociación/diálogo que, por limitados que fueran, supusieron un mecanismo de reducción del «absolutismo» urbano. Además, las circunstancias políticas del siglo XV jugaron en un sentido similar: una débil monarquía (hasta el advenimiento de Isabel I), forzada a comprar la buena voluntad de los «grandes» con tierras y vasallos de las ciudades (entre otras mercedes); las invasiones y usurpaciones de términos urbanos por la nobleza; y un deficiente poblamiento, y la consiguiente necesidad de captar pobladores; todo contribuía a dotar a los habitantes de los alfoces de una capacidad (limitada, es cierto) de actuación política. En este sentido, el argumento de este estudio es que el dominio de la ciudad, en el siglo XV, no se expresó fundamentalmente en términos de imposición sino en una combinación de autoritarismo y negociación/diálogo siempre a caballo de las circunstancias políticas del reino y del área. |
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