Relaciones de pares, tecnologías de la comunicación y educación ciudadana

En este artículo nos proponemos indagar en cómo colaborar al logro de una mejor educación ciudadana (que tiene como núcleo la comunicación y la participación social), en el marco de las relaciones entre pares –juego y amistad- mediadas por las tecnologías de la información y la comunicación. Además...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Naval, C. (Concepción)|||/items/3494fe0e-c3d3-4baa-a832-4248432fc404, Sádaba-Chalezquer, C. (Charo)|||/items/bf4c1358-3e1d-4008-9295-27a55bc2ac80, Pérez-Alonso-Geta, P.M. (Petra María)|||/items/94261760-9464-4e34-808e-14a47e4f39f1
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2012
País:España
Institución:Universidad de Navarra
Repositorio:Dadun. Depósito Académico Digital de la Universidad de Navarra
Idioma:español
OAI Identifier:oai:dadun.unav.edu:10171/36657
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/10171/36657
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Materias Investigacion::Educación
Juego
Tecnologías de la información y la comunicación
Infancia
Interactividad
Sociabilidad
Diálogo
Descripción
Sumario:En este artículo nos proponemos indagar en cómo colaborar al logro de una mejor educación ciudadana (que tiene como núcleo la comunicación y la participación social), en el marco de las relaciones entre pares –juego y amistad- mediadas por las tecnologías de la información y la comunicación. Además de resaltar la importancia del juego en el desarrollo social de los menores, otro concepto que ocupa un lugar central en el desarrollo de estas páginas es el de interactividad. En los últimos años, la generalización de las tecnologías de la información y de la comunicación, de modo particular entre la sociedad occidental, ha generado un nuevo escenario en el que los menores ocupan un lugar privilegiado: no sólo tienen un acceso preferente a estas nuevas pantallas, sino que las han acogido con naturalidad y su pericia tecnológica se convie rte en muchas ocasiones en ventaja frente al uso que hacen los adultos. Muchas han sido las voces que llaman la atención, tanto desde un punto de vista positivo como de advertencia de peligro, sobre esta afinidad entre un grupo que, por su edad, está en formación, y unas pantallas que evolucionan rápidamente y ocupan cada vez más relevancia en las relaciones sociales, familiares y profesionales. Se señalan cinco aspectos que explican la afinidad entre el público adolescente y las pantallas. Las dos primeras son la interactividad (que permite desarrollar una comunicación activa) y la sociabilidad (la tecnología les permite fomentar esa necesidad de mantener un continuo contacto con sus pares). El auge de los móviles entre los jóvenes se explica por la necesidad del grupo y de las relaciones primarias en este grupo de edad que provocan en ellos dos urgente necesidades: de identidad y de c omunicación. En tercer lugar, estas tecnologías ofrecen la creación de espacios de intimidad, privados. La personalización sería un cuarto motivo que explica esta afinidad: sentirse diferentes. Y por último, la información ilimitada a la que tienen acceso. La relación entre jóvenes, interactividad y diálogo parece prometedora: partiendo de que la relación ya es fluida y natural, parece razonable trabajar para lograr que adquieran conocimientos, actitudes y habilidades que les permitan mejorar en cuanto ciudadanos, radicalmente, en cuanto personas.