Notas sobre las limitaciones impuestas a los eclesiásticos y su régimen de vida por el IV Concilio Lateranense: caza, banquetes, espectáculos.

Ya San Pablo en su Carta a los Romanos (12.9-16), pone de relieve que el cristiano ha de tratar de mantener un comportamiento moralmente irreprochable, alejado de todo vicio. Esta misma idea permaneció inalterada a lo largo de los siglos posteriores, quizás con la única consideración añadida de que...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Martínez Vela, José Antonio
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2016
País:España
Institución:Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM)
Repositorio:RIUCAM. Repositorio Institucional de la Universidad Católica San Antonio de Murcia
OAI Identifier:oai:repositorio.ucam.edu:10952/2816
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10952/2816
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Inocencio III
Concilio Lateranense IV
Vicios
Prohibiciones
Justiniano
Partidas
Innocence III
IV Council of Letran
Vices
Prohibitions
Justinian
Descripción
Sumario:Ya San Pablo en su Carta a los Romanos (12.9-16), pone de relieve que el cristiano ha de tratar de mantener un comportamiento moralmente irreprochable, alejado de todo vicio. Esta misma idea permaneció inalterada a lo largo de los siglos posteriores, quizás con la única consideración añadida de que quienes especialmente debían dar ejemplo de virtud eran las personas consagradas al culto. Así, en varias cartas de San Jerónimo, podemos encontrar las duras críticas que éste dirige a diversos eclesiásticos por los excesos que cometen en su vida cotidiana, todos ellos completamente opuestos a los principios defendidos por Cristo. Ciertamente, el Derecho Romano se hizo poco después eco de estas preocupaciones, como puede apreciarse en la Nov. 123 de Justiniano. No obstante, fueron los distintos concilios eclesiásticos quienes con más dureza y constancia establecieron y regularon toda una serie de prohibiciones o limitaciones con relación a los eclesiásticos y su estilo de vida; situación que aparece perfectamente reflejada en el IV Concilio Lateranense, por ejemplo en sus cánones XIV, XV, XVI y XVII, que establecen prohibiciones en materia de caza, comida, espectáculos, vestido…