Matemáticas electorales: Buscando la proporcionalidad

Los sistemas parlamentarios de representación son el método más extendido a la hora de fijar el modo de gobierno de la mayor parte de los países. Estos sistemas se basan en el principio de la proporcionalidad: “un hombre, un voto” de tal forma que se organizan mediante sistemas donde un grupo de per...

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Detalles Bibliográficos
Autores: Palencia González, Francisco Javier, Seijas Macías, J. Antonio
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2016
País:España
Institución:Universidad de Cantabria (UC)
Repositorio:e-spacio (DSpace). Repositorio Institucional de la UNED
Idioma:español
OAI Identifier:oai:e-spacio.uned.es:20.500.14468/31984
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14468/31984
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:53 Ciencias Económicas
voto
desigualdad
desproporcionalidad
circunscripción
sistema electoral
Descripción
Sumario:Los sistemas parlamentarios de representación son el método más extendido a la hora de fijar el modo de gobierno de la mayor parte de los países. Estos sistemas se basan en el principio de la proporcionalidad: “un hombre, un voto” de tal forma que se organizan mediante sistemas donde un grupo de personas reflejan de la forma más proporcional posible el sentir de los habitantes, expresado mediante procesos electorales. Aun así, estos sistemas presentan diversas distorsiones que rompen las reglas de equidad. Las dos más destacadas son la desproporcionalidad y el malapportionment, ampliamente estudiadas en la literatura. Como todos los países y sistemas, España no es ajena a estos problemas y, desde hace ya mucho tiempo, diversas voces se han alzado para denunciar la falta de proporcionalidad del sistema electoral español. Nuestro trabajo se centra en este punto y busca responder a estas preguntas: ¿el sistema electoral español es proporcional? Y si la respuesta es negativa, ¿es posible reformar el sistema de forma que sea más proporcional? Veremos que el sistema no es proporcional y que con pequeñas reformas de la ley electoral, sin necesidad de modificaciones constitucionales, es posible corregir las distorsiones que presenta. En particular, propondremos un sistema electoral mediante un proceso bi-etápico y una modificación de la ley de distribución de escaños que reduce casi a cero el grado de desproporcionalidad del sistema electoral español.