Intromisión de la jerarquía eclesiástica en la jurisdicción real (1815): pecado y/o delito

Durante la Guerra de la Independencia (1808-13) el Obispo de Valladolid se había mostrado en cierta medida colaboracionista con la ocupación francesa. Sin embargo, apenas expulsadas las tropas imperiales (1813) y rescatado el absolutismo por Fernando VII (1814), el obispado trata de recuperar viejos...

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Detalles Bibliográficos
Autor: Almuiña Fernández, Celso Jesús
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2013
País:España
Institución:Universidad de Valladolid
Repositorio:UVaDOC. Repositorio Documental de la Universidad de Valladolid
OAI Identifier:oai:uvadoc.uva.es:10324/17643
Acceso en línea:http://uvadoc.uva.es/handle/10324/17643
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Historia moderna y contemporánea
Iglesia - España - Historia - Siglo XIX
Descripción
Sumario:Durante la Guerra de la Independencia (1808-13) el Obispo de Valladolid se había mostrado en cierta medida colaboracionista con la ocupación francesa. Sin embargo, apenas expulsadas las tropas imperiales (1813) y rescatado el absolutismo por Fernando VII (1814), el obispado trata de recuperar viejos privilegios jurisdiccionales del más rancio pasado. El objetivo, no disimulado, es tratar de borrar la maléfica herencia de las ‘últimas turbulencias’; o sea, de la ocupación francesa.En este intento de recuperación, que la jerarquía eclesiástica vallisoletana considera justa y perentoria, invade de forma ostensible competencias de la jurisdicción real, que en Valladolid está representada nada menos que por la Real Chancillería. La reacción de ésta es inmediata y bien documentada. La actitud del obispado es la de reafirmarse en sus posiciones e incluso con cierto darle cierto aire de reto. Ante la firmeza de la Chancillería, con amenazas muy duras en caso de desobediencia a la autoridad real, en principio, los representantes de la jerarquía eclesiástica parecen retroceder, pero solo aparentemente. El obispo se decide a recurrir directamente al Rey, saltándose a la Chancillería. Al final el Obispo termina ganado la partida. Por la vía del hecho consumado consigue que lo que es pecado (esfera religiosa) termine también castigándose como delito. Viejos antecedentes de pretensiones actuales.