"El anhelo moderno"

El texto analizará la discusión pública acerca de la ley Sáenz Peña en 1912, que cambió drásticamente el régimen electoral en Argentina y se concibe generalmente como el comienzo de la democracia de masas en el país. En este sentido, se analiza de qué manera se usa la acusación de corrupción elector...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Ruderer, Stephan|||0000-0003-4352-5264
Tipo de recurso: artículo
Fecha de publicación:2023
País:España
Institución:Universitat Autònoma de Barcelona
Repositorio:Dipòsit Digital de Documents de la UAB
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ddd.uab.cat:282940
Acceso en línea:https://ddd.uab.cat/record/282940
https://dx.doi.org/urn:doi:10.5565/rev/rubrica.328
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Corruption
Argentina
Sáenz Peña Law
Democracy
Modernity
Ley Sáenz Peña
Democracia
Modernidad
Corrupción
Llei Sáenz Peña
Democràcia
Modernitat
Corrupció
Descripción
Sumario:El texto analizará la discusión pública acerca de la ley Sáenz Peña en 1912, que cambió drásticamente el régimen electoral en Argentina y se concibe generalmente como el comienzo de la democracia de masas en el país. En este sentido, se analiza de qué manera se usa la acusación de corrupción electoral para justificar o rechazar la ley y cómo se relaciona este discurso con los argumentos de una supuesta modernidad institucional, generado con esta ley. Siguiendo los planteamientos de Jens-Ivo Engels, se leen los debates de corrupción como síntomas de un estado de sociedad, donde se asocia la corrupción con lo antiguo y "barbárico", mientras se relaciona una sociedad sin corrupción electoral con un camino hacia la modernidad y civilización anheladas. De esta manera, se plantea que, en 1912, se impuso el argumento de la modernización electoral como solución al supuesto atraso civilizatorio, pero que su fracaso erosionó la fe en la democracia de una parte de la elite argentina antes de 1930. Así, se espera poder aportar elementos para el mejor entendimiento de la sociedad argentina del Centenario y de las esperanzas discursivas relacionadas con la ley electoral de 1912, unas esperanzas que, con respecto a la corrupción electoral, se vieron defraudadas enseguida.