Los “paños ricos” del obispo Juan Rodríguez de Fonseca, diez tapices de la Redención del hombre. Metáforas visuales al servicio del poder en las postrimerías de la Edad Media
Don Juan Rodríguez de Fonseca, obispo, representante diplomático, político habilidoso y amante de las bellas artes, fue uno de los personajes más atractivos y singulares de finales del siglo XV y comienzos del XVI. De elevado gusto y fina sensibilidad hacia los productos artísticos, el prelado posey...
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| Tipo de recurso: | artículo |
| Estado: | Versión publicada |
| Fecha de publicación: | 2024 |
| País: | España |
| Institución: | Varias* (Consorci de Biblioteques Universitáries de Catalunya, Centre de Serveis Científics i Acadèmics de Catalunya) |
| Repositorio: | Recercat. Dipósit de la Recerca de Catalunya |
| OAI Identifier: | oai:recercat.cat:10459.1/466610 |
| Acceso en línea: | https://doi.org/10.46583/specula_2024.1.1155 https://hdl.handle.net/10459.1/466610 |
| Access Level: | acceso abierto |
| Palabra clave: | Juan Rodríguez de Fonseca Patronazgo artístico Tapices Redención del Hombre Retórica del poder Mercado del arte Artistic patronage Tapestries Redemption of Man Rhetoric of power Art market |
| Sumario: | Don Juan Rodríguez de Fonseca, obispo, representante diplomático, político habilidoso y amante de las bellas artes, fue uno de los personajes más atractivos y singulares de finales del siglo XV y comienzos del XVI. De elevado gusto y fina sensibilidad hacia los productos artísticos, el prelado poseyó una de las series de tapices más ambiciosa y reproducida de la época, la Historia de la Redención del Hombre. La colección, repartida hoy día entre la Catedral de Palencia, la Catedral de Burgos, y el Metropolitan Museum de Nueva York, destaca tanto por sus cualidades artísticas como por el contenido retórico de su iconografía, al transmitir, a través de esta historia bíblica, valores y enseñanzas que contribuyeron a reforzar la memoria simbólica del poder. Esta serie se convirtió en uno de los conjuntos más habituales en las colecciones reales y eclesiásticas de las primeras dos décadas del siglo XVI, con múltiples ediciones dispersas por el mundo. Por desgracia, nuestra gran colección fue vendida en parte, lo que supuso una pérdida irreparable para el patrimonio artístico español. |
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