Intervención precoz en niños de alto riesgo biológico

Aborda la importancia del enfoque educativo de la intervención precoz en niños evaluados de alto riesgo biológico en la etapa neonatal y la decisiva influencia de estos factores biológicos sobre el desarrollo global en los dos primeros años de vida, así como su comprobada interacción con variables d...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Valle Trapero, Mercedes
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:1991
País:España
Institución:Ministerio de Educación y Formación Profesional (MEFP)
Repositorio:Redined. Red de Información Educativa
OAI Identifier:oai:redined.educacion.gob.es:11162/41949
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/11162/41949
http://www.ucm.es/BUCM/tesis/19911996/S/5/S5000501.pdf
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:niño de alto riesgo
desarrollo del niño
desarrollo psicomotor
análisis de varianza
madurez
Descripción
Sumario:Aborda la importancia del enfoque educativo de la intervención precoz en niños evaluados de alto riesgo biológico en la etapa neonatal y la decisiva influencia de estos factores biológicos sobre el desarrollo global en los dos primeros años de vida, así como su comprobada interacción con variables de tipo familiar, educativas y ambientales. El estudio está realizado con una muestra de 233 niños, nacidos en un hospital público de Madrid. Plantea la importancia de pautas educativas especializadas que, incidiendo sobre el proceso de maduración del niño, así como sobre la dinámica familiar y calidad ambiental, contribuyen a potenciar el desarrollo de sus capacidades, tan susceptibles de aprendizaje en estas edades.. Utiliza como instrumentos de medida la escala de desarrollo psicomotor de Brunet-Lezine y la guía de educación temprana Portage. El proceso de datos consiste en estudios de t de Student, chi cuadrado y análisis de varianza, confirmándose las hipótesis planteadas. Los niños diagnosticados de alto riesgo neonatal tienen unos factores biológicos que difieren significativamente de los niños llamados de bajo riesgo, su cociente de desarrollo es más bajo, pero se podría pensar que la inmadurez que muestran puede ser susceptible de recuperación por el aprendizaje en muchos casos. Es preciso un seguimiento y evolución en el primer año, ya que estos niños dejados al azar permanecen siempre en niveles más bajos por su inmadurez funcional y por la mayor incidencia sobre ellos de la variable ambiental, de las actitudes paternas y de los hábitos de vida.