Estudio del papel de TLR4 en la transformación hemorrágica e infiltración aguda tras ictus experimental

En los países occidentales, el ictus es la segunda causa de muerte (primera causa entre mujeres en España), la segunda causa de demencia, y la principal causa de discapacidad grave entre los adultos. A pesar de estos datos, las únicas aproximaciones terapéuticas consisten en la recanalización de las...

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Detalles Bibliográficos
Autor: García Culebras, Alicia
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2018
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/15428
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/15428
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:616.831-005.1(043.2)
Cerebro
Brains
Neurociencias (Medicina)
2490 Neurociencias
Descripción
Sumario:En los países occidentales, el ictus es la segunda causa de muerte (primera causa entre mujeres en España), la segunda causa de demencia, y la principal causa de discapacidad grave entre los adultos. A pesar de estos datos, las únicas aproximaciones terapéuticas consisten en la recanalización de las arterias obstruidas mediante el tratamiento fibrinolítico a través del activador del plasminógeno tisular (t-PA) (sólo útil entre el 5-10% de los pacientes), o la trombectomía endovascular (Goyal et al., 2016; Hacke et al., 1995). Por ello, es necesario el desarrollo de nuevas terapias neuroprotectoras para el tratamiento en fase aguda de esta patología. Por un lado, el tratamiento con t-PA es utilizado en condiciones muy restrictivas para evitar el fenómeno de transformación hemorrágica (TH), que es la principal complicación de la trombólisis. Dado que la TH, también es una grave complicación después de la trombectomía mecánica (Goyal et al., 2016) se hace necesario la investigación en los mecanismos de TH y en las terapias potenciales que podrían reducir el riesgo de sufrirla, mejorando el pronóstico de los pacientes con esta enfermedad. Además, la aparición de un ictus isquémico, conlleva una cascada de eventos inflamatorios (cascada isquémica) que se inicia en la microvasculatura cerebral, donde el estrés oxidativo y las especies reactivas de oxígeno inducen la activación del sistema del complemento, las plaquetas y las células endoteliales (para revisión ver (Iadecola and Anrather, 2011)). A su vez, a nivel perivascular y del parénquima se produce una respuesta inmune innata que pone en marcha una fuerte respuesta inflamatoria. Uno de los principales tipos celulares responsables de la respuesta cerebral es la microglía, que participa en esta respuesta mediante la producción de mediadores inflamatorios, en gran medida gracias a la señalización intracelular que se pone en marcha tras la activación de los receptores toll-like (TLR)...