Procesamiento de la información en los núcleos principal e interpolar del complejo sensorial del trigémino de la rata

La información sensorial proveniente de las vibrisas alcanza la corteza somatosensorial a través de dos vías paralelas: lemniscal y paralemniscal. Varios estudios han puesto de manifiesto que este procesamiento en paralelo no es redundante sino que cada vía procesa diferentes aspectos de la informac...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Torets Serrano, Carlos
Tipo de recurso: tesis doctoral
Fecha de publicación:2018
País:España
Institución:Universidad Complutense de Madrid (UCM)
Repositorio:Docta Complutense
Idioma:español
OAI Identifier:oai:docta.ucm.es:20.500.14352/15433
Acceso en línea:https://hdl.handle.net/20.500.14352/15433
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:51:57(043.2)
Optometría
2209.15 Optometría
Descripción
Sumario:La información sensorial proveniente de las vibrisas alcanza la corteza somatosensorial a través de dos vías paralelas: lemniscal y paralemniscal. Varios estudios han puesto de manifiesto que este procesamiento en paralelo no es redundante sino que cada vía procesa diferentes aspectos de la información entrante. Ambas vías se originan a nivel del tronco del encéfalo en los núcleos del complejo sensorial del trigémino Principal (la vía lemniscal) y espinal Interpolar (la vía paralemniscal). El objetivo de la presente tesis fue determinar si ya en estos núcleos subtalámicos que originan cada una de las dos vías se produce un procesamiento diferencial de la información proveniente de las vibrisas. Desde principios del siglo XX se conoce la importancia que suponen los bigotes para los roedores, por ser una entrada sensorial altamente desarrollada (Vincent 1912). El órgano de los bigotes-vibrisas de la rata está ubicado en su hocico y está formado por una matriz de unos 30 bigotes largos que el animal mueve para localizar e identificar objetos, diferenciar texturas y propiedades del movimiento de los objetos (Guic-Robles, Jenkins, and Bravo 1992; Harvey, Bermejo, and Zeigler 2001), ya que obtienen poca información visual del medio que les rodea. Es un órgano que por sus características sensoriales y perceptivas y por su funcionamiento es equiparable a las yemas de los dedos de los primates (Lichtenstien, Carvell, and Simons 1990), de ahí la importancia de conocer la fisiología de los núcleos involucrados en el procesamiento de la información extraída del medio. Cada vibrisa está anclada por su base a lo que se conoce como complejo folicular o folículo vibrisal, formado por una serie de receptores altamente vascularizados o mecanorreceptores aferrados a terminaciones musculares que se activan por el movimiento y/o la vibración del bigote, transduciendo esta señal a código neuronal mediante potenciales de acción. La información táctil obtenida por las vibrisas se proyecta a través del nervio infraorbital atravesando el ganglio de Gasser (Vg) hasta los núcleos del Complejo Sensorial del Trigémino, CST, en el tronco encefálico (Waite and Tracey 1995) que constituye la primera estación de relevo de este tipo de información. Una vez aquí, esta información se bifurca pues alcanza la corteza somatosensorial primaria (S1) por medio de dos vías, la lemniscal, que hace relevo en el núcleo ventral posteromedial del tálamo (VPm), y la paralemniscal, alcanzando el núcleo posterior medial del tálamo (Pom) (Diamond, Armstrong-James, and Ebner 1992) (Figura 1)...