MITERLEBNIS: propuesta para la convivencia ambiental en la ribera de Alcalá de Henares

Territorio, Individuo y energía. El curso bajo del Henares forma de manera natural un humedal en el encuentro con el Jarama, este espacio ecológico se extendió río arriba hasta el apresamiento y limitación durante el siglo XX de su alcance inundable, muy extenso en épocas lluviosas. El barrio de Nue...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor: Ballesteros Mateos, Víctor
Tipo de recurso: tesis de maestría
Fecha de publicación:2022
País:España
Institución:Universidad de Alcalá (UAH)
Repositorio:e_Buah Biblioteca Digital Universidad de Alcalá
Idioma:español
OAI Identifier:oai:ebuah.uah.es:10017/56103
Acceso en línea:http://hdl.handle.net/10017/56103
Access Level:acceso abierto
Palabra clave:Alcalá de Henares
Río Henares
Recuperación de la ribera del Henares
Convivencia ambiental
Convivencia territorial
Convivencia ciudad y territorio
Biodiversidad urbana
Humanos y animales
Urbanismo energético
Urbanismo ecológico
Arquitectura biodiversa
Arquitectura animal
Medio ambiente urbano
Autoproducción energética
Rehabilitación arquitectónica
Rehabilitación ambiental
Rehabilitación energética
Envolventes térmicas habitadas
Animales urbanos
Humedal urbano
Salud ambiental
Henares River
Recovery of the Henares riverbank
Environmental coexistence
Territorial coexistence
City and territory coexistence
Urban biodiversity
Humans and animals
Energy urbanism
Ecological urbanism
Biodiverse architecture
Animal architecture
Urban environment
Energy self-production
Architectural rehabilitation
Environmental rehabilitation
Energy rehabilitation
Inhabited thermal envelopes
Urban animals
Urban wetland
Environmental health
Arquitectura
Architecture
Descripción
Sumario:Territorio, Individuo y energía. El curso bajo del Henares forma de manera natural un humedal en el encuentro con el Jarama, este espacio ecológico se extendió río arriba hasta el apresamiento y limitación durante el siglo XX de su alcance inundable, muy extenso en épocas lluviosas. El barrio de Nueva Alcalá forma parte de ese ecosistema que se acota entre los cerros de los altiplanos del sur y la llanura que se eleva hacia los montes del norte. El espacio urbano propicia la oportunidad de demoler la barrera física entre el río y el barrio, integrando éste en el paisaje que le toca, un herbazal con lagunas de inundación que en ciertas épocas del año se encontrarán llenas y otras secas. Este sistema biológico es la base sobre la que decrecen las torres de viviendas, perdiendo primero las plantas bajas, donde la vida humana es sustituida por la no humana. El tiempo permitirá el crecimiento de nuevas viviendas adosados a los bloques y el barrio se extenderá hacia las antiguas zonas de siembra, colonizadas poco a poco por una malla de viviendas, producción y energía, que acogerá a otros vecinos bípedos, cuadrúpedos, coleópteros, etc. Los bloques se abrigan y albergan otros animales no humanos en sus envolventes, que ahora también estarán habitadas, mientras que los pisos bajos continúan perdiendo algunas viviendas para acoger nuevos usos, algunos de los migrados de equipaciones aledañas que han tenido igualmente que perder un nivel para poder convivir. Los nuevos basamentos equipados se valen de las estructuras de ampliación que se extienden de igual manera a las viviendas, donde a los espacios de dormitorios y salas comunes se les añaden nuevas estancias exteriores o semiexteriores que permiten el control solar, la producción de pequeñas huertas o la cría de animales. Un sistema que aúna invernaderos, parasoles, elementos de refrigeración y calefacción, control de la humedad y espacios para la parasitación de aves, insectos o reptiles, los que pueden trepar o habitar la arquitectura desde la base a la cubierta, en la que se encuentran nuevos espacios productivos.